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Tabasco: Volver al lopezobradorismo

Tabasco: Volver al lopezobradorismo

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Tabasco: Volver al lopezobradorismo

Este viernes que la cúpula de Morena designe a Javier May Rodríguez como próximo candidato a gobernador de Tabasco, a menos que ocurra un cataclismo que doblegue al presidente Andrés Manuel López Obrador y a su virtual sucesora Claudia Sheinbaum Pardo, el movimiento fundado en 1988 por el de Macuspana regresará a sus orígenes de lucha contra el PRI. Representará también una segunda derrota para el ex secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, quien trató de vetar a May hasta el último minuto.

Por la popularidad del ahora Ejecutivo federal, su movimiento ha ganado dos veces en la entidad. Pero en ambas ocasiones han llegado al poder dos priístas que ya tenían carrera propia y no se hicieron en la cantera del Presidente.

Hoy, tres sexenios después, hace antesala alguien formado en las entrañas mismas del lopezobradorismo.

Un breve recuento histórico: En 1988 que Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, entre otros, se desprendieron del Revolucionario Institucional para causarle la peor escisión de su historia, el caudillo tropical se sumó al naciente Frente Democrático Nacional (FDN).

Su crecimiento como actor nacional (en 2000 obtuvo la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México) provocó que su causa –primero dentro del PRD y después en Morena– también despuntara en el edén.

Tanto progresó su movimiento en Tabasco que llegó al poder en 2012, un sexenio antes que él se adentrara en Palacio Nacional. Pero con la mala suerte para el pueblo que a la Quinta Grijalva entraron dos exponentes de la peor cara del PRI, y por eso la llegada de May rompería la marca de que el lopezobradorismo ha ganado con priístas de viejas mañas: Arturo Núñez Jiménez y Adán Augusto López Hernández.

Con Núñez, que a medio sexenio aparentemente rompió con él, gobernaron sus amigos priístas y su esposa Martha Lilia López Aguilera; con Adán López regresó al poder el equipo del mandatario Manuel Gurría Ordóñez, que para más señas era llamado por Carlos Hank González el hermano menor que nunca tuve.

Esa cofradía tricolor de inmensos recursos fue la que lo abasteció en su fallido cuanto desastroso intento por llegar a la Presidencia (pero esta es otra historia).

En los dos sexenios que, por su empuje, el Presidente se hizo de Tabasco, los iniciadores de su movimiento nunca estuvieron representados. Algunos, solo algunos, lograron migajas.

Hasta el sol de hoy, tras la irrupción del lopezobradorismo, se han sentado en los tres poderes solo priístas de la peor ralea.

En 2012, Núñez nada más le cedió tres espacios a allegados de López Obrador: Secretarías de Gobierno (Raúl Ojeda), de Salud (Ezequiel Toledo) y de Seguridad Pública (Audomaro Martínez Zapata), pero a los tres años, al pelearse con él, se los quitó.

Adán López fue más acaparador que el propio Núñez: prácticamente revivió al gabinete del hankista Manuel Gurría para controlar el estado. Y cuando pidió licencia en agosto de 2021 dejó como encargado de la Quinta Grijalva a alguien que más que su amigo ha sido su jefe de ayudantía, a quien ha dejado de interino cuando pidió licencia como diputado y como senador.

Peor aún: los jefes policiacos del gurríato regresaron con todo lo que implica haber pertenecido a uno de los capítulos más oscuros de la vida pública priísta.

Hoy el estado, al igual que con Núñez, no tiene obras y se encuentra divido.

Por eso la importancia para la población de que llegue al gobierno alguien con una equipo sin ese negro pasado.

Aclarado que el lopezobradorismo nunca ha sentado a un propio en la silla de Plaza de Armas, cobra relevancia que el de Macuspana quiera cerrar su ciclo político dándole espacio a quienes iniciaron con él en sus años duros como luchador social contra el sistema priísta.

May empezó su carrera al lado de López Obrador sin haberse desprendido de ningún partido político. Entró con él al FDN y lo siguió al PRD y luego a Morena. Si se hace un recuento se verá que llegó al movimiento al momento de su misma creación.

En agosto del año pasado, cuando comenzó la contienda interna en el partido del Presidente por heredar el bastón de mando, su propio consanguíneo José Ramiro salió a declarar en Villahermosa que la Cuarta transformación no llegó a Tabasco en 2018 que Adán López se hizo de la gubernatura.

El penúltimo de los hermanos López Obrador decía entonces que para que llegara la 4T a Tabasco, un estado que sigue marcado por la corrupción priísta, era indispensable que Sheinbaum fuera la candidata presidencial y que May buscara Plaza de Armas.

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Para su información… 

Han pasado dos meses desde que fue designada Claudia Sheinbaum como coordinadora nacional de la transformación (el resultado de la encuesta se dio a conocer el 6 de septiembre pasado), y Adán López sigue sin darle cara a sus seguidores en Tabasco. Lo único que se conoce de él es la foto que mandó a publicar hace unos días donde aparece flanqueado por los titulares de los tres poderes del estado y cuyo significado parecer ser que está diciendo a quien quiera oírlo que él manda aquí.

 

 

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rita

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