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PRI Tabasco: sin candidatos

PRI Tabasco: sin candidatos

PRI Tabasco: sin candidatos

En su desesperación, el todavía dirigente estatal del PRI, Dagoberto Lara Sedas, tendrá  que sumar a su partido de manera  formal o de facto a la candidatura de la neopanista al gobierno de Tabasco,  Lorena Beaurregard de los Santos.

No es que no haya aspirantes a cargos de elección popular, sino que prácticamente nadie quiere ser candidato de un PRI que, como ya el PAN Tabasco, carece de liderazgo, recursos, estructura y que es casi un hecho que perderá su registro local, a menos de que suceda un milagro y lo mantenga.

La crisis de candidatos se agudiza por la  falta de una estrategia clara del todavía dirigente estatal del PRI que no quiso o no supo incluir a los priistas que todavía tenían la esperanza de salvar a su partido y hasta de ganar alguna posición en el 2024.

Con el tiempo encima, sin candidato a la gubernatura que quiera sacrificarse porque la derrota es lo seguro, Dagoberto Lara Sedas ha tenido que aceptar que la también ex priista y granierista Lorena Beaurregard sea la que los represente y quizá puedan mantener el registro. Les haga el milagro que, en honor a la verdad, se ve lejano. De hecho, se ve más probable que el PAN Tabasco  lo recupere a que el PRI Tabasco lo retenga.

El problema para la cúpula priista se vuelve más complejo cuando no se tiene candidatos, ya no digamos competitivos, para las 17 alcaldías e igual número de diputados locales y los seis federales que también faltan por designar.

La realidad es que la gran mayoría de los que hacen política activa o ciudadanos destacado de la Sociedad Civil esperan ser candidatos pero de Morena, porque es el partido que les garantiza el triunfo, y ya en segundo término por Movimiento Ciudadano o el Verde Ecologista.

Hoy, en contraste, ni regalada quieren las candidaturas del PRI Tabasco a los cargos de elección, cuando en otros tiempos hasta se mataban por ellas.

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En cuatro años al frente, Dagoberto Lara perdió la oportunidad de regresarle algo de dignidad al partido para ser visto como una opción capaz de competir y de sumar simpatías o mantenerla. Hizo todo lo contrario.

La falta ahora de candidatos para la gubernatura y el resto de posiciones es la consecuencia de lo que la cúpula estatal del PRI dejó de hacer o no quiso hacer con la deliberada intención de desaparecer al otrora poderoso partido que no se ve cómo podrá reclutar a sus candidatos y evitar que sea superado por sus adversarios y perder su registro.

Victor Ulin
Víctor Ulín


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