Leyendo ahora
“Huye el impío sin que nadie lo persiga”

“Huye el impío sin que nadie lo persiga”

Alfredo A. Calderón

“ Pero los impíos son como el mar en tempestad, que no puede estarse quieto, y sus aguas arrojan cieno y lodo” Isaías 57:20

 

*El alcalde de Emiliano Zapata, Armin Marín Saury tiene problemas severos y lo sabe, es un político, un potentado empresario y gasolinero qué, -aunque tiene casi todo-; en estos momentos carece de lo que no puede comprar el dinero: serenidad, sosiego o calma y al parecer, no la tendrá, sus arrebatos emocionales le han llevado a cometer errores graves, no piensa con la cabeza fría, ni tiene cordura estable*

 

*¿Causas probables? No es sólo la avioneta. La avioneta es la punta del iceberg, dice Proverbios 28:1 “ _huye el impío sin que nadie lo persiga_ ”. Parece que al alcalde de Emiliano Zapata sus desatinos comienzan a alcanzarlo. Desesperado por la suma de sus yerros comenzó a repartir culpas ante la pérdida de la carga: “cayó en Balancán”; lo peor, presume consecuencias graves: “el maldito gobierno ya me trae en la mira” ¡Se entiende el desequilibrio!*

 

*Ubiquemos, en la geografía política de Tabasco —y en particular en la región de Los Ríos— una aeronave asegurada con 631 kilogramos de cocaína -algo así como seis millones de dólares- no es un accidente logístico ni un episodio aislado: es una señal que la plaza se calentó y comienza a relampaguear. El silencio cómplice de Betty Castañón, la alcaldesa de Balancán dice mucho: sólo ve pasar avionetas, pero que no sabe si son de su “hermano de crianza” o que llevan en la panza*

 

*Una grieta en la superficie que deja ver lo que normalmente se oculta bajo capas de poder: complicidad y conveniencia. Aquí no aterrizan sólo cargamentos. Aterrizan preguntas. Y lo que está abierto no es un expediente moral, tiene la tintura siniestra de ser una carpeta de investigación de la Federación, podrían estar comenzando a soplar vientos borrascosos de la acreditada “ _operación enjambre_ ”*

 

*Habrá que dimensionar: la Región de los Ríos no es cualquier punto en el mapa. Logísticamente es un cruce de caminos invisibles donde la soberanía se vuelve difusa. Donde lo terrestre, lo fluvial y lo aéreo convergen para algo más que comercio legítimo. Ahí donde el Estado llega con operativos, otros ya llegaron con acuerdos*

 

*Entiéndase: una avioneta no desciende en cualquier terreno: requiere pista, aunque sea improvisada, requiere vigilancia que no estorbe, requiere silencio, mucho silencio y el silencio, en política, nunca es gratuito. Cierto es que sobre el alcalde Armin Marín Saury no hay —hasta ahora— imputación formal. Ese dato es importante, pero no suficiente*

 

*Porque en política hay dos juicios: el judicial, que exige pruebas y el público que se alimenta de contexto. Y el contexto en Jonuta, Emiliano Zapata y Balancán, es devastador. Cuando un hecho de alto impacto ocurre: en una zona bajo control municipal, en terrenos presuntamente vinculados a círculos de poder y en medio de rumores persistentes sobre redes de influencia el problema ya no es legal. Es un cisma que sacude toda la estructura política*

 

*El poder local no se mide sólo por lo que hace, sino por lo que permite. Hay versiones y un ruido que delata el vacío. Han comenzado a aparecer nombres. Alias. Conexiones insinuadas. Figuras que no existen en los registros oficiales, pero sí en la narrativa popular. Personajes que viven en ese limbo donde la ley no alcanza, pero la fama sí*

 

*Hay versiones que no han sido confirmadas por autoridades federales ni existen resoluciones judiciales públicas que acrediten los señalamientos. Sin embargo, el tema cobró significativa magnitud, al correr por las calles de Emiliano Zapata versiones locales non santas y la cercanía de un personaje con el alias del “Zorro” con Cinthia Segura, la titular de la DECUR municipal. Nada probado. Nada judicializado. Pero todo peligrosamente verosímil*

 

*En política, lo no desmentido a tiempo se convierte en sospecha. Y la sospecha, cuando se acumula, se convierte en condena social. Inevitable es que hay nerviosismo, Omar García Arfuch ante la dimensión de la carga decomisada volteó sus ojos hacía Tabasco y el mensaje federal indica que la pila de la tolerancia se agota. Este caso no ocurre en el vacío*

 

*Ocurre en un mal momento donde el gobierno federal ha endurecido su narrativa: no sólo perseguir el delito, sino exhibir las redes que lo sostienen. Y eso cambia todo. Porque cuando la federación mira hacia lo local, ya no busca sólo responsables materiales. Busca estructuras. Busca: quién sabía, quien permitió, quién se benefició y sobre todo, quién guardó silencio*

 

*Ahí comienza a aparecer la verdad incómoda: el poder que no se ve alimentado por las complicidades, pero que si se siente. Lo verdaderamente grave no es que una avioneta haya sido asegurada. Lo grave es que ese hecho resulta creíble dentro de la lógica del territorio. Que la gente no se sorprende. Que las versiones encuentran eco. Que los nombres circulan con naturalidad*

 

*Eso -aquí y en China-, significa una sola cosa: “ _problema que se soslaya, estalla_ ”. El problema no es que sea sólo un evento. Es todo un sistema. El juicio que ya comenzó en la hoguera popular: taxis, mercados, loncherías y lo complica más que los Ayuntamiento de Balancán y Emiliano Zapata guardan silencio. Y en política, el silencio no es neutral: es interpretado*

 

*Cada hora sin posicionamiento oficial no enfría el tema, lo profundiza. La realidad indica que cada omisión alimenta la narrativa de que hay algo que no se quiere decir. Porque cuando una avioneta cae con semejante carga; de seguro, alguien perdió la “ _maceta grande_ ”. Y no siempre es quien iba a bordo. Hay demasiadas preguntas porque: no hay pista clandestina sin permiso implícito*

See Also

 

*No hay vuelo ilegal sin tierra que lo reciba. Y no hay poder inocente cuando el territorio habla más fuerte que sus autoridades. Aunque hasta ahorita la moneda está en el aire, pero ni Balancán ni en Zapata tienen paz ni sosiego y la Palabra se cumple: “ _Huye el impío sin que nadie lo persiga”_*

 

*SEPTIMO SELLO*

*El senador Enrique Inzunza posteó y lanza retos desde su guarida: _“Soy un hombre verídico y de instituciones. Siempre he servido a mi estado y mi país con rectitud, compromiso y honor. Rechazo firmemente las imputaciones que se me formulan; son mendaces y carecen de todo sustento. Y así quedará demostrado en su momento. Es falso lo que se publica por medios de la derecha sobre contacto alguno con autoridades extranjeras. Tampoco tengo ni contrataré abogados. No hay razón para ello. Soy abogado de mí mismo y me basta mi probidad”_*

 

*“ _Estoy en Sinaloa, mi tierra, de la que estoy orgulloso, con las y los míos, gente buena y honesta. Atenderé, si se me formula, personal y puntualmente cualquier requerimiento que me hagan las autoridades de mi país, conforme a sus atribuciones constitucionales. Uno es lo que ha sido toda su vida. Mi honestidad y verticalidad están respaldadas por la veracidad de una trayectoria de trabajo, estudio y servicio con integridad_ ”*

 

*SEPTIMA TROMPETA*

*Wooow, este hombre que se declara inocente antes del juicio -como lo hicieran los que ya se entregaron y hoy son testigos protegidos en Nueva York-. El senador Enrique Inzunza no responde: se absuelve a sí mismo. Su mensaje no es defensa jurídica, es proclamación moral. No argumenta hechos, invoca virtudes. No desmonta acusaciones, las descalifica como “ _mendaces_ ” sin someterlas al filo de la prueba. Y ahí comienza la grieta: cuando un político sustituye evidencia por biografía, no aclara, encubre con retórica*

 

*Decir “ _soy mi propio abogado_ ” no es fortaleza, es cálculo. Es blindarse en el terreno simbólico donde la verdad no se prueba, se declama. Porque en el terreno legal, la verdad se acredita; en el político, basta con afirmarla. Y él ha elegido lo segundo. Hay una frase que delata el fondo: “ _uno es lo que ha sido toda su vida_ ”. No. En política, uno es lo que puede demostrar hoy. La trayectoria no exonera, apenas obliga más*

 

*SEPTIMA COPA*

*El problema no es que se declare inocente —eso es su derecho—, sino que pretenda cerrar el caso con su palabra. En un país donde la desconfianza es regla, la autoproclamación de honestidad no limpia, sospecha. Porque cuando alguien habla desde su “guarida”, no importa si es geográfica o discursiva, lo que proyecta no es certeza, es repliegue. Y en política, el que se repliega antes de que lo acusen formalmente, ya entendió que la tormenta no es mediática: es real*

Alfredo A. Calderón


© 2024 Grupo Transmedia La Chispa. Todos los derechos reservados