Centro: todavía nada para nadie
“El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto” Lucas 16:10
*Los tiempos de la elección de 2027 en Tabasco todavía no comienzan formalmente, pero algunos de la clase política ya se comportan como si estuvieran en plena campaña. Los tiempos legales dicen una cosa, pero los apetitos personales dicen otra. Y, como suele ocurrir en la política tabasqueña, los relojes institucionales sirven de adorno cuando las ambiciones comienzan a caminar en territorio*
*En ese escenario, la oposición enfrenta un problema estructural: no sólo carece de narrativa, también carece de rostros nuevos con autoridad moral suficiente como para convocar a un electorado cansado de reciclajes. Los nombres que empiezan a asomarse son conocidos: Evaristo Hernández, Humberto de los Santos Bertruy, Jesús Alí de la Torre, Pedro Jiménez, Gerardo Gaudiano, Erubiel Alonso y como posibilidad de museo político, Andrés Granier*
*Cada uno arrastra sus cadenas y carga su propia historia. Unos más desgastados que otros, pero todos con una etiqueta pública difícil de borrar. La oposición parece empeñada en demostrar que no tiene cantera, que no formó nuevos liderazgos y que, ante la falta de futuro, prefiere desenterrar expedientes políticos del pasado. Es decir, no ofrece renovación; ofrece nostalgia con olor a archivo húmedo*
*El problema no es únicamente que sean políticos conocidos. El problema es que son conocidos precisamente por aquello que puede descalificarlos ante el electorado. En política, la memoria pública a veces duerme, pero no muere. Y cuando llega la campaña, despierta con hambre*
*El PRI, el PRD, Movimiento Ciudadano y las demás fuerzas opositoras no parecen estar construyendo una alternativa sólida. Más bien dan la impresión de estar administrando restos: restos humanos, despojos de estructuras, sedimentos de liderazgos, remanentes de lealtades y sobras de credibilidad. Esa es la tragedia opositora en Tabasco: quieren competir contra una maquinaria dominante con piezas oxidadas*
*Sin embargo, Morena tampoco puede cantar victoria sin mirarse al espejo. Porque mientras la oposición camina con su propio cascajo electoral, dentro del partido gobernante comienzan las maniobras anticipadas, los acomodos discretos y las renuncias que huelen más a cálculo personal que a vocación de servicio. Ahí entra el caso de Daniel Casasús Ruz*
*Su salida de la Secretaría de Ordenamiento Territorial y Obras Públicas no puede leerse como un simple movimiento administrativo. Su renuncia ocurre en un momento clave, cuando Tabasco tiene proyectos de gran relevancia en marcha y cuando la administración estatal necesita continuidad, disciplina y resultados. Casasús Ruz tenía una responsabilidad y posición estratégica, dejo todo tirado para ir tras sus ambiciones personales*
*Entendamos: no era un cargo menor. Desde la SOTOP, Casasús Ruz al tener toda la confianza del gobernador Javier May podía incidir directamente en la transformación física del estado, en la obra pública, en la planeación territorial y en proyectos que podrían marcar el sexenio y hacer historia; al parecer tenía posición, pero su carencia de visión y función sucumbió ante su evidente e innegable ambición. Lástima porque es un activo joven que tenía todo para brillar*
*Sin embargo, por interés personal eligió bajarse del barco institucional para subirse a su lancha electoral. Y ahí está el punto central: ¿Renunció para servir mejor o para buscar poder desde otra trinchera? La pregunta no es menor, porque en política las formas también comunican. Hasta hace poco se le presentaba como pieza importante de la agenda de modernización de Tabasco, vinculado a proyectos de largo alcance*
*De pronto, aparece caminando colonias, tocando puertas, hablando de territorio y repitiendo el lenguaje un tanto desgastado. Según sus propias palabras, lo hace “con el corazón puesto en territorio” y atendiendo el llamado de la presidenta Claudia Sheinbaum. Pero conviene preguntar con seriedad: ¿Cuál llamado? ¿La presidenta lo mandó a hacer campaña anticipada o él está usando el nombre de Sheinbaum para legitimar una aspiración personal?*
*Porque una cosa es informar los beneficios y logros de la presidenta Sheinbaum y otra muy distinta es construir un posicionamiento político personal bajo el paraguas presidencial fuera de tiempos electorales. La contradicción es evidente. Si quería consolidar los beneficios de la transformación, tenía una posición privilegiada para hacerlo. Estaba en una secretaría clave. Tenía proyectos a desarrollar en sus manos. Tenía responsabilidad pública. Tenía presupuesto, planeación, obras y compromisos. Pero prefirió salir y dejar tirado todo*
*Y cuando un funcionario abandona una posición estratégica para buscar otra antes de tiempo, sale a “vender espejitos por oro”, además el discurso del sacrificio por el pueblo se vuelve difícil de digerir. No se trata de negar su derecho a aspirar. Todo político tiene derecho a competir. Pero también la sociedad tiene derecho a evaluar sus decisiones. Y la primera pregunta que debe hacerse el ciudadano es simple: si dejó inconclusa una responsabilidad importante ¿Por qué habría que premiarlo con otra?*
*Ubiquemos: Casasús tiene fortalezas. Es un cuadro formado en Morena, no un recién llegado. Tiene identidad partidista, conoce el movimiento y mantiene cercanía con figuras nacionales, incluyendo su amistad desde la infancia con Andy López Beltrán. Pero esa cercanía no debería ser su principal carta. En política, las amistades ayudan, pero no sustituyen los resultados. La realidad exhibe sus vicios ocultos y proyección personal: de la obra pública al espejismo electoral*
*El golpe más fuerte a su imagen no está sólo en lo que hizo, sino en lo que dejó de hacer. Porque la obra pública no se mide únicamente por inauguraciones y fotografías. Se mide por funcionamiento, calidad, utilidad social y continuidad. La foto dura un día; los vicios ocultos duran años. Así de generosa es la realidad con los políticos: les cobra con intereses y el ingeniero Daniel Casasús quizás desesperado tiró todo fuera de tiempo: no son tiempos electorales, no hay convocatoria, puro espejismo; es decir, en Centro: todavía no hay nada para nadie*
*SEPTIMO SELLO*
*Dimensionemos: el respaldo del amigo puede abrir puertas, pero no construye legitimidad social. Su desempeño en la SOTOP deja claroscuros. Hubo obras cumplidas, sí, pero también pendientes, fallas y cuestionamientos. El Hospital de Cárdenas sigue siendo una deuda sensible; el Palacio de los Deportes exhibió problemas apenas llegaron las lluvias; los climas no funcionaron como debían; la renovación de las naves del parque Dora María quedó marcada por una tragedia que no puede borrarse con discursos técnicos*
*SEPTIMA TROMPETA*
*En ese sentido, la salida de Casasús deja una pregunta incómoda para Morena: ¿Privilegiará esa ambición individual por encima de la responsabilidad institucional? Porque si algo ha criticado la 4T durante años es precisamente esa vieja costumbre de usar el cargo como trampolín. La misma historia del PRIAN y cuando esa práctica aparece dentro del propio movimiento por un morenista puro, el discurso moral pierde fuerza. Uf*
*La disputa por Centro será una prueba interna para Morena. No sólo porque se trata de la capital política y administrativa del estado, sino porque ahí se verá si el partido decide premiar trayectoria, cercanía nacional, estructura territorial o simple conveniencia de grupo. También se verá si Morena logra procesar sus ambiciones sin fracturarse, porque el poder desgasta, pero la sucesión anticipada despedaza*
*SEPTIMA COPA*
*Frente a Daniel Casasús aparece Jorge Bracamonte, presidente de la JUCOPO, quien también tiene pecados y cuestionamientos, pero posee una ventaja política concreta: territorio. Bracamonte ha caminado comunidades, colonias y estructuras. No ha pedido licencia porque legalmente no está obligado, y mientras sus adversarios discuten legitimidades, él construye presencia. En política, caminar no lo es todo, pero no caminar suele ser peor*
*Su fortaleza no está necesariamente en el discurso, sino en la estructura. Ha tejido operación, presencia y reconocimiento en las bases, tiene ya más de 400 compadres y comadres. Eso no lo convierte automáticamente en mejor opción, pero sí en un competidor real. Mientras otros dependen de señales de arriba, Bracamonte parece estar apostando por acumulación territorial. Y en Tabasco, donde la política se define muchas veces por contacto directo, esa ventaja pesa. Pero Bracamonte será objeto de otro análisis*
