Triunfo de Lula, oxigena a la izquierda en el mundo

El pueblo brasileño con su voto frenó el avance de la ultraderecha en Brasil, resultado este que significa un triunfo para toda la Latinoamérica progresista, y, una brutal derrota para el capitalismo voraz encabezado por Donald Trump y socios en el mundo.

 

Por supuesto, se trata de un acontecimiento para celebrar, pues esta victoria viene a dar un gran impulso a los gobiernos de izquierda para continuar la lucha en contra de regímenes opresores, además representa para el mundo aires libertarios de derechos para todos, desarrollo social y justicia económica.

 

A diferencia, claro, de gobiernos de derecha. Aqui quiero hacer una acotación que sirva de ejemplo, un solo botón que viene a retratar de cuerpo entero a los gobiernos del gran capital. Lo padecimos en México con el período neoliberal: De Miguel de la Madrid a Enrique Peña Nieto.

 

Durante esos sexenios aciagos, los trabajadores de este país fueron explotados por el tiburón empresarial, respaldados por el gobierno, con salarios de hambre, miserables. Esto es, seis gobiernos consecutivamente solo beneficiaron al capital a costilla de la explotación de los trabajadores.

 

Pero eso se acabó en México. En diciembre de 2018 el salario mínimo vigente era de 88.36 pesos por día. Apenas entró el gobierno de López Obrador, el salario aumentó a 102.68 y al concluir su sexenio lo dejó en 248.93 pesos diarios. Actualmente, con Claudia Sheinbaum el salario alcanza los 314.04 pesos diario, esto es 9,582.47 pesos mensuales. ¿Cuándo se iba a lograr esto con gobiernos de centro-derecha (PRI) y de derecha (PAN)? Nunca.

 

Ha sido tan positiva esta medida para el gobierno de izquierda en México, que Vicente Fox, en una entrevista con El País de España, en agosto pasado, dijo arrepentirse de no aumentar el salario mínimo cuando quiso hacerlo, pero no lo hizo por culpa de los empresarios: “Me decían ‘no señor presidente, si subimos los salarios vamos a perder competitividad, no vamos a poder exportar y la nación no va a tener éxito económico”. En otra entrevista reconoció que fue un error, y, reconoció haber sido un acierto de López Obrador.

 

Quise traer a colación este ejemplo, para que vean que hay motivo para celebrar ampliamente el triunfo de Lula en Brasil. Estos resultados, de impulsar políticas en apoyo del pueblo de abajo, solo los dan los regímenes de izquierda.

 

See Also

Así las cosas, en la segunda vuelta de las elecciones en Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva acumuló 51.76 por ciento, con 64 millones 076 mil 924 votos frente a 48.24 por ciento, con 59 millones 727 mil 910 sufragios del senador ultraderechista, Flávio Bolsonaro.

 

El triunfo de Lula ha sido la contundente respuesta del pueblo brasileño que, a pesar de las campañas difamatorias de la ultraderecha en complicidad con el gobierno del Tío Sam, cerró filas para frenar a los gobiernos del gran capital y a sus socios.

 

Significa, pues, un duro golpe, derrota brutal para las retorcidas pretensiones del presidente de Estados Unidos, quien encabeza una estrategia ruin, en conjunto con los presidentes de Argentina y Colombia, entre otros, que quisieran eliminar a la izquierda del planeta. Se van a quedar esperando, porque el pueblo de abajo ya despertó

La Chispa


© 2024 Grupo Transmedia La Chispa. Todos los derechos reservados