Oposición: juego sucio
Más allá de lamentar la tragedia ocurrida en la Nave 1 del Parque Tabasco y en la que perdieron la vida cinco personas, la oposición emprendió una campaña sucia, y fuera de lugar, en contra del gobierno estatal a cargo de Javier May Rodríguez.
Si bien son importantes conocer las causas y en donde el propio mandatario hizo énfasis en que habrá una investigación de fondo para determinar el o los orígenes del incendio, resulta importante el hecho mismo de que el mandatario informara -de primera mano- sobre el panorama en torno al siniestro, de las pérdidas humanas y materiales, así como de lo imprescindible que serán las indagatorias y la recuperación económica ante el presente suceso que conmocionó a la sociedad tabasqueña.
Sin embargo, ante el hecho, se lamenta la postura de ciertos líderes identificados con la oposición, quienes en su afán de posicionarse en la narrativa y olvidando ponerse del lado de la desgracia, no perdieron la oportunidad de sacarle provecho político a la situación a través de sus cuentas de redes sociales, en las que publicaron una serie de infundios.
De entrada, parecería que disfrutan de la tragedia lanzándole dardos a la administración estatal, como si no ocurrieran accidentes en cualquier parte del mundo.
Es más, hay una preocupación de parte del ejecutivo por saber qué originó el incendio y deslindar así las responsabilidades una vez concluidas estas investigaciones.
Además, de la importancia de reactivar la economía, sobre todo, de los comerciantes que venían generando ganancias al interior del parque Tabasco, sede de la feria estatal.
Así como ha habido solidaridad de la ciudadanía a través de sus redes sociales, incluso de los expositores y comerciantes que lo perdieron todo, así también la hubo durante los momentos en que se registró el incendio. Y esta solidaridad ciudadana también la ha agradecido May Rodríguez en sus primeras palabras posterior al accidente.
Si la misma ciudadanía ha entendido la dimensión de la tragedia, es lamentable que la oposición sea imprudente y solo esté viendo en esta situación, la manera de catapultarse electoralmente de cara a los comicios de 2027.
Podríamos decir que estamos en una temporada de zopilotes, en lo que menos importa es el dolor ante las pérdidas humanas, y de las pérdidas materiales reportadas por comerciantes que tenían fincadas sus esperanzas de recuperación económica en estos días de feria. Y ellos mismos coinciden en que la feria debe continuar con el objetivo de recuperar, en parte, lo perdido en el incendio.
Ante estos hechos lamentables, lo primero es darle paso a la narrativa de la solidaridad, y no al propósito de la oposición, el de denostar, porque esto vendrá después. Lo primordial es ponerse del lado humano y entender esta situación que nadie deseó.
En otros periodos de gobierno, incluso, se hubiera ocultado el número de muertos, pero en esta ocasión el mandatario lo comunicó de frente.
Es cuestión de esperar a que conozcamos estas causas, se estimen los montos por estas pérdidas, y se hable, igualmente, de emprender acciones para recuperar lo perdido entre los afectados.
Este mismo jueves, el gobernador May Rodríguez se reunió con los afectados; instruyó a los titulares de Turismo y Desarrollo Económico, de Ordenamiento Territorial y Obras Públicas, y de Protección Civil, a informar -en la conferencia de prensa- de los pormenores sobre lo ocurrido en la madrugada del jueves 7 de mayo; y confirmó que el Parque Tabasco está asegurado por unos 500 millones de pesos.
Asimismo, resalta el hecho de que el ejecutivo estatal recibió el respaldo de los alcaldes, entre ellos: de Ovidio Peralta Suárez (Comalcalco), de Yolanda Osuna Huerta (Centro), entre otros, y en donde se solidarizaron con los afectados.
Desde luego, que las pérdidas humanas son irrecuperables, pero las otras pérdidas, las materiales, son las que busca resarcir la administración estatal en la medida de lo posible. Lo importante aquí es que los afectados no están solos. Como punto de partida, este viernes comenzará la dispersión de apoyos para los comerciantes o expositores.
