¡Tabasco está de luto!
“Ciertamente consolará Jehová a Sion; consolará todas sus soledades” Isaías 51:3
*La dolorosa y lamentable tragedia de la Nave 1 no sólo consumió una estructura, consumió de golpe la tranquilidad de una feria que presumía alegría, comercio y convivencia familiar. En cuestión de minutos, el fuego convirtió un espacio de trabajo en una trampa mortal para personas que, lejos de estar de fiesta, estaban descansando después de estar todo el día intentando ganarse la vida*
*Y ahí está la parte más dura de todo este episodio: no murieron visitantes desprevenidos ni asistentes ocasionales, murieron trabajadores que probablemente hicieron cuentas para no pagar hotel, que improvisaron descanso entre mercancías, lonas y aparatos, creyendo que aguantar una noche incómoda era mejor que gastar un dinero que quizá necesitaban para regresar a casa. La pobreza en México tiene esa crueldad silenciosa: obliga a la gente a negociar incluso con el descanso y la seguridad*
*El relato duele más porque nadie se duerme pensando que el humo será el último aire que respirará. Nadie imagina que mientras intenta descansar en el aire acondicionado de una nave cerrada, la muerte ya viene caminando entre cables, estructuras, materiales inflamables, calor sofocante y fuego abrasador. Al ocurrir una tragedia así, el discurso oficial del gobernador Javier May rompió protocolos pragmáticos para mirar cara a cara a la dimensión humana del desastre*
*La modernidad de los eventos masivos suele presumirse mucho hasta que aparece el incendio y exhibe que a veces la prevención fue apenas una carpeta firmada. Ese viejo deporte nacional de confiar en que “no va a pasar nada” y las peligrosas criaturas: cómo son la confianza acompañada de la costumbre, de nuevo hicieron de las suyas. La agenda pública de Tabasco quedó secuestrada por el dolor, y con razón: la Feria pasó de espectáculo a luto*
*Lo que sigue tiene que ser una investigación a conciencia donde brote la verdad, en la báscula de la realidad y responsabilidades claras. Porque cuando trabajadores terminan muriendo mientras intentaban ahorrar el costo de un hotel, la tragedia no es solamente el incendio es también el retrato brutal de la fragilidad social en la que demasiada gente vive todos los días*
*Lo primero que salta en el posicionamiento oficial de May Rodríguez es un mensaje que tiene varios elementos relevantes. Primero, el reconocimiento implícito de responsabilidad institucional ante una inesperada tragedia que enluta a todos, habló de “garantías para quienes perdieron todo y atención prioritaria para quienes desgraciadamente perdieron la vida al pernoctar en la Nave”. La frase no es menor. Jurídicamente Javier May abrió la puerta y tendió la mano -cómo debe ser- a indemnizaciones y atención integral a innegables reclamaciones*
*En términos de comunicación política, el mensaje buscó evitar deflagraciones innecesarias: el evidente dolor social por las muertes encontró cuidado gubernamental; el cuestionamiento sobre seguridad y supervisión fue turnado a una investigación a conciencia que buscará la verdad histórica ¿La moneda en el aire? El natural desgaste político hacia Daniel Casasús Ruz por posibles responsabilidades que la investigación aporte. Recuerde: los expedientes técnicos no tienen piedad con las improvisaciones. Si hubo negligencia, tarde o temprano aparecerá en dictámenes, contratos, bitácoras, permisos o advertencias ignoradas*
*Sobre los fallecidos el gobernador May fue directo: “Las personas que lamentablemente fallecieron, son personas que no son del estado, son expositores de fuera de nuestro estado. Platicamos con sus familiares, me reuní personalmente con ellos. Vamos a cubrir todos los gastos funerarios, hoy mismo haremos los traslados de los cuerpos a sus lugares de origen. Lo lamentamos mucho”*
*El tono del mensaje oficial introdujo un componente más humano y menos administrativo. No fue solamente el aparato gubernamental hablando de protocolos, sino el reconocimiento directo hacia las víctimas. El detalle de que eran expositores foráneos tiene además un impacto político delicado: la tragedia trascendió el ámbito local y colocó a Tabasco bajo observación nacional*
*Entiéndase: cuando quienes fallecen son visitantes, el tema deja de ser únicamente una tragedia interna y se convierte en un asunto de confianza pública sobre las condiciones de seguridad en eventos organizados por las autoridades. El anuncio de cubrir gastos funerarios y traslados la exhibió May Rodríguez como una obligación moral y políticamente viable*
*Ningún gobierno puede permitirse aparecer distante frente a familias que perdieron a sus seres queridos lejos de casa, la frase “yo me reuní personalmente con ellos” proyectó la cercanía de Javier May, llevando el pulso y control de la situación. Fue un recurso clásico de manejo de crisis: personalizar el acompañamiento para evitar la imagen de frialdad burocrática*
*La pregunta inevitable seguirá flotando como humo después del incendio: ¿por qué ocurrió? Ubiquemos, hay un elemento relevante en términos jurídicos y políticos: al asumir públicamente el gobernador May los gastos y el acompañamiento, envió una señal de reconocimiento institucional de gravedad de la situación. No la maquilló. Eso ayuda y eleva la expectativa social de que habrá consecuencias reales si se detectan negligencias*
*En resumen, el mensaje de May Rodríguez construyó sensibilidad, responsabilidad y control. El problema es que en tragedias de esta naturaleza la empatía institucional sólo debe ser la primera estación. La credibilidad sobre la investigación dependerá en los siguientes días, aunque hay dolor y desconsuelo hoy regresan las actividades de la Feria; sin embargo, la innegable realidad es que ¡Tabasco está de luto!*
*SEPTIMO SELLO*
*Hacer política con el estómago caliente y el orgullo inflado suele durar exactamente hasta que alguien toca los intereses verdaderamente sensibles. En este caso, no fue el discurso cultural ni la defensa de la dignidad de la embajadora lo que aparentemente hizo reaccionar al alcalde de Emiliano Zapata, sino la posibilidad de quedarse fuera de los espacios estratégicos de la Feria Tabasco. Ahí el berrinche dejó de ser valentía política y se convirtió en cálculo de supervivencia*
*La épica municipal terminó derritiéndose más rápido que mantequilla bajo el sol choco. Así funciona muchas veces el poder local: primero se incendia el teatro y después salen todos corriendo con cubetas de agua fingiendo madurez institucional; el mensaje del gobernador Javier May Rodríguez habría sido bastante simple: no se puede querer participar en los beneficios económicos, ganaderos y de exposición de la feria mientras se boicotean sus actividades culturales y protocolarias*
*SEPTIMA TROMPETA*
*Duro fue para el alcalde de Emiliano Zapata, Armin Marín Sauri entender que la feria no es una taquería donde se escoge sólo lo que conviene del menú. O se participa integralmente o se asumen las consecuencias políticas de aislarse. Crudo, pero lógico. Raro momento en la política mexicana donde alguien recuerda que los actos tienen consecuencias. Fenómeno casi paranormal que le hizo tragarse sus propios berrinches y palabras*
*Entonces: “de reversa mami”, vino el viraje. Lo que parecía una postura “firme” terminó en disculpas aceleradas, boletos de avión comprados de emergencia para que regresara de Monterrey de inmediato la embajadora; luego, sonrisas forzadas y reverencias públicas que exhibieron más preocupación que convicción. Porque cuando un gobernante pasa en cuestión de horas de la confrontación al perdón ceremonial, lo que realmente queda expuesto no es humildad, sino debilidad política y falta de control emocional*
*SEPTIMA COPA*
*Más delicado todavía resulta el ridículo berrinche del secretario del ayuntamiento, Miguel Aurelio, obligado a borrar publicaciones y tragarse el discurso de wilo enojado previamente difundido en redes. Ese tipo de maniobras dejan una impresión pésima: funcionarios que hablan con soberbia cuando creen tener respaldo, pero retroceden de inmediato cuando sienten presión desde arriba. El problema de escribir con hígado en Facebook es que después toca borrar con las manos temblando. Y el internet, como cementerio moderno de imprudencias humanas, casi nunca olvida*
*Al final, la embajadora terminó convertida en el centro involuntario de una disputa de egos masculinos y cálculos políticos. Y eso también retrata un problema más profundo: muchos actores siguen viendo a las representantes culturales como piezas de ajedrez político y no como figuras que merecen respeto institucional y humano. Un día las exaltan como símbolo de identidad; al siguiente las usan como herramienta de presión o castigo. La política tropical tiene estas cosas: ceremonias llenas de flores arriba del escenario y tormentas de vanidad detrás del telón*
