José García Sánchez

Mentir desde los medios, de manera voluntaria o involuntaria debe ser un delito. Si es intencionalmente, como suele suceder en algunos espacios, es un delito con alevosía, premeditación y ventaja. Por descuido se trata de una irresponsabilidad que debería ser sancionada empezando por los directivos del medio donde trabaja el despistado comunicador.

Otorgar o retirar concesiones otorgan certeza a los inversionistas, porque es señal de que hay rumbo y no libertinaje a la hora de producir. Anteriormente en México, la inversión extranjera prácticamente carecía de requisitos, eran los inversionistas quienes ponían condiciones para llegar a nuestro país.

Una de las características de la oposición en México, que impulsa la doble moral, muestra dos caras, evidencia hipocresía y la incongruencia es lo que en psicoanálisis se llama formación reactiva que se define como un mecanismo de defensa que explica la aparición de ciertas conductas, hábitos y comportamientos, creados en la mente inconsciente, como una reacción a un deseo reprimido.

Los debates políticos tienen objetivos claros que han mutado conforme la parcialidad se apodera de estos encuentros hasta convertirse en punta de lanza de los poderes fácticos. Desde el momento en que se transmite por televisión, -herramienta propia de los conservadores en México, salvo excepciones, a veces poco honrosas-, el debate tiene ya dados cargados.

La culpa la tiene Lorenzo Córdova, su arbitraje siempre regaló triunfos electorales, multas, candidatos, fallos, favoreciendo a los amigos, debiendo ser imparcial. Ahora una moderadora no sólo interrumpe a la candidata a la gubernatura del Estado de México sino que la increpa, le presiona para que tratar de desestabilizarla.