Daniel Bautista Escobar, un hombre de principios
Por Martín G. Iglesias
Cunduacán, Tabasco.- Si hay alguien que tiene principios morales y convicciones sólidas, que puede gobernar Cunduacán con altos estándares éticos, es Daniel Bautista Escobar.
Lo digo porque lo conozco desde la niñez, cuando fuimos vecinos en la calle Francisco I. Madero del barrio “Santiaguito”, allá por la década de los 80, cuando mis padres fueron a rentar a la casa propiedad del pastor Candelario Rivera(+); por la diferencia de edades, pues soy unos años mayor que el, nunca estudiamos juntos, pero si en las mismas escuelas hasta la secundaria.

Daniel no solo es un gran ser humano, es un profesional en todo lo que hace; es disciplinado en sus acciones y un hombre recto en su actuar; es decir, sus dichos concuerdan muy bien con sus acciones.
Producto de la cultura del esfuerzo, como la mayoría de nuestra generación hasta los 90, Daniel estudiaba Contabilidad y trabajaba ya en un área de gobierno del Estado; se ha seguido superando. Además, ha creado sus propios emprendimientos y ayudado a otras personas a hacer lo mismo. La solidaridad que demuestra con la gente no tiene comparación; me atrevo a decir que en varias ocasiones se “ha quitado la camisa para cubrir a otro”.

No es un hombre vulgar que quiere el poder por el poder; todo lo contrario, puedo decir que quiere ser Coordinador Municipal porque desea trabajar a favor de la gente; en él se cumplen los principios básico de “no robar, no mentir y no traicionar al pueblo”, porque los práctica desde antes que se volvieran un slogan para los militantes de Morena.

Conozco Cunduacán, le serví dos años y meses con todo el amor hacia el pueblo; por eso puedo decir que Daniel es el ser humano que el Municipio necesita, para que los beneficios sean colectivos y no para unos cuantos. Daniel no es político, es un hombre de principios que entendió que solo por medio de la política se puede servir a la gente y, hoy, quiere demostrar que cuando no se roba, no se miente y no se traiciona en el gobierno, el presupuesto alcanza para todos.

