Leyendo ahora
Tabasco: Patadas de ahogado

Tabasco: Patadas de ahogado

Rodulfo Reyes
De Primera Mano

La “noche violenta” del martes en las periferias de Villahermosa es la muestra, paradójicamente, de que las fuerzas combinadas de los gobiernos estatal y federal están reduciendo el accionar de los criminales, en especial del grupo local que lleva el “rol” de opositor desde octubre pasado que entró en funciones el gobierno de Javier May Rodríguez.

Medios nacionales reportaron ayer que la noche anterior se registraron balaceras, asaltos a comercios, presencia de ponchallantas y la quema de vehículo en los alrededores de la capital tabasqueña.

Esos brotes obligaron a la Guardia Nacional y a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) a redoblar su presencia para restaurar el orden social.

El repunte delictivo se registró a la altura del kilómetro 15 de la carretera Villahermosa-Teapa, en un lugar conocido como Las Mercedes, donde individuos armados asaltaron tiendas de conveniencia y abarrotes.

También hubo disturbios y robos a comercio en el corredor Parrilla-Villa El Cielo, lugar donde un grupo armado intentó ingresar a un domicilio y ante el fracaso disparó sobre la fachada del inmueble.

De la misma manera, sobre la carretera Villahermosa-Teapa se reportó la presencia de ponchallantas regadas en varios puntos.

De acuerdo a versiones difundidas en redes sociales, se suscitaron incendios de vehículos en las colonias Tierra Colorada e Indeco, ubicadas en la periferia de la ciudad, a donde también acudieron elementos de la GN y SSPC.

En realidad, la violencia fue más “mediática” que efectiva, ya que, para fortuna de la ciudadanía, hubo saldo blanco.

Un especialista en temas de política interna dice al columnista que los actos “violentos” del martes por la noche “representan los estertores de bandas delictivas que se niegan a morir”.

Para usar un término que todos conocemos, dice, el grupo delincuencial que quiere derrocar al mandatario Javier May “está dando patadas de ahogado”.

“Aquí estamos, tenemos poder de fuego, no se sigan metiendo con nosotros”, afirma que parecieran querer decir los cabecillas que quedan de la banda local que está siendo diezmada de manera quirúrgica por fuerzas estatales y federales.

De acuerdo con este conocedor, está debilitada la estructura del grupo criminal que ha realizado los hechos de sangre desde octubre pasado para afectar a la administración morenista.

“Si observas con atención, el martes por la noche solo se dieron pequeños golpes espectaculares, más con la intención de posicionarse en la opinión pública para lograr la presencia que tuvieron hasta febrero pasado”, señala.

En medio de esos hechos se dieron a conocer movimientos en la esfera de seguridad de los tres niveles de gobierno:

1.- La mañana del martes el general Ignacio Murillo anunció que dejaba de ser comandante de la Guardia Nacional en Tabasco, pues había sido ascendido a coordinador territorial de la región Golfo de la GN, que incluye los estados de Tamaulipas, Veracruz y Tabasco.

2.- El lunes, el coronel José Barajas Mejía presentó ante el Congreso local su renuncia como fiscal general del estado, la cual tuvo su origen, según el secretario de Gobierno, José Ramiro López Obrador, en el deseo del militar de continuar su carrera en la milicia para poder presentar un examen para subir de grado.

Entrevistado después de la presentación a los medios de las embajadoras a la Feria Tabasco 2025, el encargado de la política interna expuso: “Es precisamente para enfrentar a la delincuencia que se están dando todas estas reestructuraciones”.

See Also
Primera Evaluación de Javier May

3.- El hermano del ex presidente Andrés Manuel López Obrador sacó a colación la renuncia del director de Seguridad Pública del municipio de Comalcalco, mayor Raúl Velasco Valencia, y dijo que son “reestructuras que hay para evitar que la delincuencia se salga con la suya”.

Velasco Valencia presentó a principios de semana su dimisión al cargo.

El ahora exfuncionario era uno de los 11 mandos militares nombrados en octubre pasado por el entonces secretario de Seguridad y Protección Ciudadana estatal, general Víctor Hugo Chávez Martínez.

Aquella vez se argumentó que poner personal castrense tenía la intención de reforzar las áreas de seguridad en los municipios gobernados por Morena.

Pero como el equipo castrense del gobierno anterior, el de López Obrador, no funcionó, tuvo que llegar una corriente integrada por policías de carrera cercanos al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana federal, Omar García Harfuch.

Por eso dimitió el general Chávez Martínez y el coronel Barajas Mejía: ambos eran del grupo del general Audomaro Martínez Zapata, director del Centro de Información y Seguridad Nacional (Cisen) en la gestión anterior.

Decir que el ex fiscal se fue por otra razón es inexacto o bien se circunscribe en la andanada priísta y del senador Adán Augusto López Hernández contra el gobierno morenista.

Rodulfo Reyes


© 2024 Grupo Transmedia La Chispa. Todos los derechos reservados