Reconocer a la Guardia Nacional
Durante años, la seguridad pública en México fue rehén de la improvisación, la corrupción y la complicidad. Muchos de los que hoy cuestionan a la Guardia Nacional guardaron un silencio sepulcral cuando la delincuencia se apoderó de carreteras, ciudades y comunidades enteras bajo la mirada indiferente de gobiernos que simplemente renunciaron a ejercer la autoridad.
Desde su nacimiento, la GN ha enfrentado campañas de descalificación. Se le cuestiona por su origen, por su estructura y hasta por su uniforme, pero rara vez se habla de sus resultados. Para algunos sectores políticos, pareciera más importante desacreditar a la institución que reconocer el trabajo de miles de elementos que diariamente arriesgan la vida para proteger a la población.
En Tabasco, su presencia ha sido fundamental para fortalecer los operativos de vigilancia, combatir a la delincuencia y respaldar a las corporaciones locales. Los datos son contundentes: con apenas siete años de existencia, la corporación participa en el 34 por ciento de los resultados relevantes en materia de seguridad, incluyendo detenciones, aseguramiento de vehículos, dinero de procedencia ilícita, armas, municiones y cargadores.
En la celebración del 7o aniversario, el comandante Luis Andrés Gutiérrez Garnica destacó el fortalecimiento del vínculo entre la institución y la ciudadanía, una confianza construida no con discursos ni conferencias, sino con presencia en el territorio y trabajo permanente en calles, carreteras y comunidades.
Hoy son más de 130 mil elementos desplegados en las 32 entidades federativas, constituyendo la principal fuerza operativa del país. Podrá discutirse el modelo de seguridad, pero negar su relevancia o minimizar sus resultados sería tanto como cerrar los ojos ante la realidad.
Porque la seguridad tiene una peculiaridad: cuando funciona pasa desapercibida; cuando falla, todos la reclaman. Ahí están los operativos desplegados durante los recientes eventos del Mundial de Futbol, donde millones de personas se movilizaron sin incidentes mayores ni alteraciones del orden público.
Reconozcamos pues a la valiosa policía nacional. Es todo.
