Madrigal Leyva repudiado en el Juan Graham

Alfredo A. Calderón

“Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro” Mateo 6:24

*El Dr. Carlos Madrigal Leyva en muy poco tiempo es descrito por quienes lo rodean y tienen obligadamente que trabajar cerca de él como un “director incómodo”. Es el clásico caso donde la ambición política se mete por la puerta principal de un hospital y termina saliendo por la sala de urgencias, pero llevándose la ética en camilla. En el Juan Graham hay tres niveles de problema: político, clínico y médico. Y en ninguno de ellos sale bien librado*

*En lo político, la dirección del Juan Graham huele más a precampaña disfrazada de gestión pública que a dirección hospitalaria. La obstinación le impide comprender que cuando un director convierte un hospital en su plataforma electoral, rompe dos cosas fundamentales: la neutralidad institucional el hospital Juan Graham no es su comité de campaña*

*La equidad en el servicio público: priorizar “pacientes de Nacajuca que tiene valor electoral” es clientelismo sanitario. Ahí hay un patrón claro: el uso de recursos públicos para posicionamiento político. Esas actitudes le generan conflictos con sindicatos (que normalmente aguantan mucho hasta que ya hartan de tanta insensibilidad para resolver los problemas médicos y laborales*

*A todo lo anterior, añada, el aislamiento del liderazgo (cuando ni el sindicato puede entrar, el Dr. Madrigal Leyva ya no es autoridad, es trinchera) y todo eso políticamente, es suicida. Madrigal Leyva ha generado un desgaste interno aun con médicos y personal en contra. El político obstinado en ser candidato para gobernar Nacajuca en poco tiempo ha construido una mala reputación territorial y Nacajuca no es ajeno a estos rumores*

*Proyecta incapacidad de gobernanza: la realidad exhibe que si Madrigal Leyva no puede dirigir un simple hospital, menos un municipio. La obsesión por candidaturas sin estructura real suele terminar como siempre: mucho ruido, cero votos. Ubiquemos la importancia del análisis clínico operativo del Juan Graham, ahí ya no está la narrativa política, ahí entra el riesgo operativo real*

*El pasado 13 de marzo el representante sindical federal del SNTSA Sección 48 del Hospital de Alta especialidad Dr. Juan Graham Casasús, Miguel Álvarez Silva envió un oficio donde dimensiona la terrible realidad en que todo el este nosocomio sufre al estar contaminado por la actitud de Madrigal Leyva señalando algunos de los problemas que han enfrentado: 1. La ruptura de la comunicación interna al tener un director del hospital inaccesible, más interesado en sus propios intereses políticos que médicos*

*Eso ha provocado un sindicato bloqueado que se estrella frente a la intolerancia de un director que toma decisiones unilaterales y eso, aquí en Tabasco y en China dentro de un hospital del Alta especialidad significa: retrasos en la resolución de conflictos, fallas en la coordinación de servicios; pero, sobre todo, un ambiente laboral tóxico donde los más repudian la cabeza y esa situación, en un hospital con mala comunicación, es un hospital peligroso para los pacientes*

*Añada usted, distorsión en la priorización de pacientes, primero la atención está basada en los pacientes “recomendados” que le generan votos a Madrigal Leyva, provoca también: alteración de agendas médicas y todo ello rompe un principio básico: la triage clínica debe basarse en necesidad médica de los pacientes, no en la conveniencia política del director del hospital*

*¿Consecuencias? Claro que esa pésima actitud genera consecuencias: pacientes graves pueden ser desplazados, la saturación artificial de servicios y el natural desgaste del personal médico sometido a presiones que generan un ambiente hostil y consecuentemente un conflicto con el personal médico y cuando los médicos: se quejan es porque son obligados a atender fuera de protocolo*

*Todo lo anterior provoca que se pierda la autonomía clínica y pasa algo inevitable: baja la calidad de atención, aumenta el riesgo de errores, crece el burnout: también conocido como síndrome de desgaste profesional o síndrome del quemado, una afección médica provocada por la exposición prolongada a estrés laboral no gestionado adecuadamente y luego todos fingen sorpresa cuando algo sale mal. Eso es lo que muchos médicos aseguran que está provocando el director Madrigal Leyva con su actitud*

*Lo peor, es que, en el análisis médico, un ambiente tan adverso genera un riesgo para pacientes y personal del Juan Graham un ambiente de stress donde el asunto deja de ser político y se vuelve éticamente grave. Al estar dedicado a atender sus propios intereses descuida los intereses superiores del Hospital Juan Graham y eso motiva: riesgo por falta de insumos, el comentario general es que el director no resuelve abastecimiento*

*La falta de un verdadero compromiso en la dirección del Juan Graham compromete tratamientos que deben ser aplicados a pacientes, la improvisación de un político cegado en sus propios intereses manejando un hospital es improvisa (lo peor que puede pasar en medicina), para dimensionar, eso eleva el riesgo de complicaciones y mortalidad. Recuerde que los errores médicos muchas veces terminan en el panteón*

*Con todo y los problemas internos que la actitud del Dr. Madrigal Leyva ha generado, el Juan Graham se sostiene por la ética y el compromiso de muchos verdaderos amantes de la medicina que tiene en mente el cuidado de los pacientes, que sufren interferencias en decisiones clínicas cuando el director impone pacientes “prioritarios”: eso, rompe la autonomía médica, generan decisiones no basadas en evidencia y vulnera el principio de justicia en salud*

*El oficio que Miguel Álvarez Silva envió a Jorge Herrera Pérez, secretario general del SNTSA sección 48 es la denuncia abierta de lo que en tan poco tiempo -desde el 30 de octubre del 2024 a la fecha- del ambiente laboral hostil. No se está hablando de una oficina X, sino del ambiente discrepante que en un hospital en conflicto constante produce: errores médicos evitables, mala vigilancia de pacientes, fallas en protocolos y sí, aunque a algunos les incomode leerlo: los entornos tóxicos también matan pacientes*

*Todo esto, no es solo un problema de carácter o de estilo de liderazgo. Es un caso donde: la política invade la medicina, donde la ambición desplaza la ética, donde la gestión deficiente se traduce en riesgo sanitario. Entendamos: un director puede ser autoritario, incluso torpe, pero cuando: prioriza votos sobre pacientes, bloquea al personal, descuida insumos, ya no sólo es un mal administrador. Es un factor de riesgo institucional*

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*Y en medicina, ese tipo de factores de riesgo no se toleran, se corrigen o se retiran; pero, el Dr. Madrigal Leyva está más aferrado que Marx Arriaga cuando estaba destruyendo la educación nacional. Grave escenario, porque mientras alguien juega a ser candidato, hay gente que literalmente está apostando su vida en una cama de hospital. Y ese tipo de apuestas nunca deberían depender del calendario electoral de nadie. Es lamentable decirlo, pero es insoslayable señalar que Madrigal Leyva, es repudiado en el Juan Graham*

*SEPTIMO SELLO*

*Reclama espacio a gritos la complicidad del alcalde Euclides Alejandro con su subordinado Fernando Carmona. Otra vez el manual clásico del poder local: “la ley es dura, para los que no tienen cargo”. Nada nuevo bajo el sol, pero igual de incómodo cuando el pueblo responde y lo pone por escrito en las redes sociales. El caso exhibe una fractura básica en cualquier sistema de seguridad pública: la ridícula credibilidad de papel del alcalde*

*Si la detención de Fernando Carmona ocurrió en condiciones de flagrancia —estado de ebriedad, alteración del orden—, aunque el protocolo es claro: certificación médica, puesta a disposición y registro administrativo, multa y cárcel: nada de eso se cumplió. La aplicación de la Ley en Cárdenas es simulación. Aquí lo relevante no es el escándalo etílico, sino el abuso del manejo institucional. Si un funcionario es detenido y liberado sin procedimiento visible, la cadena de mando queda comprometida*

*SEPTIMA TROMPETA*

*Hay demasiadas evidencias de la bestialidad policiaca ejercida en contra de ciudadanos indefensos, ahora dejo de ser autoridad para convertirse en cómplice y operador selectivo. Y ese mensaje es brutalmente simple: hay ciudadanos de primera (los del círculo de poder) y ciudadanos de segunda que sí conocen cómo aplasta “todo el peso de la ley”, las detenciones arbitrarias, ciudadanos indefensos esposados como delincuentes y ahí es donde el alcalde Euclides Alejandro queda atrapado en su propia narrativa*

*Prometer legalidad y ejecutar discrecionalidad es dinamitar la legitimidad desde dentro. No hace falta oposición cuando la incongruencia gobierna sola. Las redes reaccionan con dureza porque entienden algo que a veces los gobiernos fingen no ver: la impunidad cotidiana que practica Euclides Alejandro erosiona más que cualquier gran escándalo. No es el tamaño del hecho, es la repetición del privilegio*

*SEPTIMA COPA*

*Al final, fue evidente que los elementos policiacos sí actuaron conforme a su deber, actuación que quedó opacada por la evidencia que sólo el alcalde cardenense abusando de la autoridad que le fue confiada por el pueblo, al grito de “a mí no me vengan con que la Ley es la Ley” decidió que la ley, en este caso, era opcional. Y cuando la ley se manipula de forma tan cínica, se vuelve opcional, deja de ser ley y pasa a ser favor. Y eso, en seguridad pública, es el principio del desorden. Regresaremos sobre el tema*

Alfredo A. Calderón


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