La baja de homicidios dispara la aprobación ciudadana de May
De Primera Mano
Está probado que uno de los principales parámetros con los que la ciudadanía evalúa a sus autoridades es la seguridad pública. No es un asunto menor ni abstracto: cuando los delitos aumentan, la aprobación de presidentes y gobernadores suele desplomarse; cuando disminuyen —o al menos así se percibe—, el respaldo popular se mantiene o crece.
Bajo esa lógica se entiende que, al inicio de 2026, el gobernador Javier May Rodríguez conserve una alta aprobación ciudadana, al grado de ubicarse entre los mandatarios mejor evaluados del país.
De acuerdo con la encuestadora Rubrum, el tabasqueño ocupa el sexto lugar nacional, con una calificación de 6.64 en una escala donde 1 es la más baja y 9 la más alta.
El dato cobra relevancia si se observa el rubro específico que explica ese posicionamiento. En la medición nacional, May Rodríguez aparece especialmente bien evaluado y se ubica en el tercer lugar. En el listado general sólo figura por debajo de los gobernadores de Coahuila, San Luis Potosí, Puebla, Chiapas y Querétaro, entidades que en los últimos años han logrado construir una narrativa de control delictivo, independientemente de que la realidad no sea uniforme en todo su territorio.
Los sondeos se levantaron entre el 3 y el 6 de enero, un momento clave, cuando la percepción ciudadana todavía tiene frescos los datos oficiales del cierre de año. Y es ahí donde las cifras juegan a favor del gobierno estatal.
El primer día hábil de 2026, el titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESESP), Francisco Javier Zúñiga Hernández, dio a conocer que durante 2025 los homicidios dolosos registraron una disminución acumulada del 63 por ciento en Tabasco, en comparación con el año inmediato anterior.
Detalló que la reducción fue aún más marcada en el municipio de Centro, históricamente el principal foco rojo, donde la baja alcanzó el 71 por ciento respecto de 2024.
Los números ayudan a explicar el impacto en la percepción social. Mientras en diciembre de 2024 el estado promedió 2.3 homicidios dolosos diarios, en diciembre de 2025 la media fue de apenas 0.8.
Así, el contraste es contundente: de 73 homicidios dolosos registrados en diciembre de 2024 se pasó a 27 en el último mes de 2025.
En el caso de Centro, la reducción fue de 38 a 11 asesinatos en el mismo periodo comparado.
Desde luego, la estadística no agota el debate ni cancela la preocupación ciudadana por otros delitos, pero en política la percepción pesa tanto como los datos duros.
Y hoy, al menos en el indicador más sensible —los homicidios—, el gobierno de Javier May ha logrado construir un escenario que se traduce en respaldo ciudadano y reconocimiento nacional.
La interrogante de fondo es si esta tendencia podrá sostenerse en el tiempo o si se trata de una mejora coyuntural, como ocurrió en otros sexenios.
Por ahora, las cifras y la percepción juegan a favor del gobernador. El desafío será que no se quede solo en el buen arranque de año que tuvo.
