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Impunidad y complicidad en CONALEP Tabasco

Impunidad y complicidad en CONALEP Tabasco

Alfredo A. Calderón

*“No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra”“Gálatas 6:7″

*La cara oculta del problema en Conalep Tabasco que desató pasiones estudiantiles, tuvo causa y origen. Y sí, aquí vamos otra vez, descifrando cómo una institución que debería formar profesionales termina convertida en guarida de favores, silencios y amistades que huelen a humedad. Pero ni modo, alguien tiene que escribirlo mientras los responsables siguen viendo al techo del Conalep como si ahí estuviera reescribiendo: el manual para no hacer nada*

 

*Revisar los entuertos del por qué se encendió la furia estudiantil no es un capricho editorial. Es un deber moral. Lo ocurrido en el CONALEP Tabasco no fue una chispa espontánea, sino el resultado predecible de un sistema que lleva años acumulando pólvora. La masa de estudiantes, normalmente dedicada a sobrevivir entre talleres, prácticas y sueños modestos, terminó estallando porque la institución que debía respaldarlos decidió hundirlos en una negligencia tan vulgar que raya en lo criminal*

 

*Parece otro capítulo resplandeciente del manual tabasqueño de cómo destruir una institución educativa desde adentro, con la elegancia de un tractor pasando sobre un campo mojado. Porque hablemos claro. Aquí nadie perdió papeles. Aquí se perdió la vergüenza. 641 becas evaporadas: no fue un error, fue una sentencia. Cuando 641 alumnos quedan fuera de su beca no estás frente a un tropiezo burocrático*

 

*Estás viendo el retrato perfecto de una institución que dejó de servir a jóvenes y se dedicó a servir a un grupo de amistades con apetitos administrativos y arrebatos pasionales fuera de control más grandes que su ética. Entendamos y dimensionemos: una beca perdida no es un folio mal capturado. Es un semestre sin transporte, un plato vacío en una mesa pobre*

 

*Un abandono que se propaga como eco en una familia que hace milagros para que uno de los suyos estudie. Lo saben. Lo sabían ¡Les valió! Y aun así dejaron que pasara. La negligencia de acuerdo al oficio OF/PVI7SA/ 338/2025 de fecha 03 de noviembre de este 2025 tiene nombre y apellido ¡Karina Ivone Jesús Montejo!, Sub Jefe Técnico Especialista. Oficio firmado por el MVZ Santiago Méndez de la Cruz, Director del Plantel Villahermosa I*

 

*Si cómo Usted leyó: un médico veterinario zootecnista de director de una escuela especialista en tecnología ¡Así de mal está CONALEP ¿Qué le puede enseñar un médico veterinario a un alumno de la carrera de electricidad? ¡Cómo “tentar y aterrizar” el vientre de una vaca! De ese tamaño es el mal que se le está haciendo a los alumnos. Todo está documentado. Todo está acreditado, aunque traten de hacer como que no lo está*

 

*Lo peor, la funcionaria responsable cometió un error que, en cualquier país civilizado, se resolvería con una suspensión inmediata y el inicio de un procedimiento disciplinario. Pero aquí no. Aquí se abre el telón del teatro absurdo donde la responsabilidad sólo existe si no tienes padrinos ¿Por qué no hizo bien su trabajo Karina Ivone Jesús? ¡La señora en cuestión estaba “ocupada en otras situaciones”!*

 

*Esas prioridades alternas que florecen cuando el trabajo estorba. El director general, Octavio Hernández Rodríguez, Director General de CONALEP Tabasco, no movió un dedo. Porque el dedo, para moverse, necesita voluntad. Y la voluntad se la tragó el cómodo sillón que ocupa. Ahí está, practicando su especialidad: ceguera selectiva, enfermedad que en Conalep ya parece epidemia ¿Consecuencias? ¡641 alumnos quedan fuera de su beca! De ese tamaño el valemadrismo general e institucional*

 

*Un error confesado y nunca sancionado. La confesión del error quedó asentada en el acta de hechos sin número ni folio levantada el día 03 de noviembre a las 11:45 horas en la Dirección del plantel, donde intervinieron: el partero de las vacas, Santiago Méndez de la Cruz, la maestra Manuel Sánchez Carillo, Encargada de la jefatura de Servicios Escolares y la LCP Ruby de la Cruz Gómez, jefa de servicios administrativos*

 

*Levantaron un documento frío, absurdo, donde ellos -los tres, dicen, aseguran y firman- que la maestra Karina Ivone Jesús Montejo reconoce que sí, que se equivocó, que dejó fuera a cientos de jóvenes. En cualquier institución seria, obligadamente debería estar la declaración de la maestra Karina Ivone -Encargada de la jefatura de Servicios Escolares- ella que cometió cuando menos debía declarar y firmar; pero deliberadamente la omiten -si Karina Ivone demanda, nadie puede acreditar que ella acepto ser la responsable*

 

*De ese tamaño son las complicidades, claro que el “médico cuida perro” puede alegar que él es experto en cuidar perros, gatos y vacas, no en sistemas administrativos ¿Qué hizo Octavio Hernández Rodríguez para acabar con este tráfico de malas profesiones en CONALEP Tabasco? ¡Nada! El columnista cuestionó ¿Por qué? La respuesta de los doce que aportaron datos y documentos: porque le tienen la cola pisada al Director General*

 

*Ese documento, en instituciones serias, generaría el inicio de la purga desde la Dirección General. Pero en Conalep Tabasco pasa lo contrario: la puerta disciplinaria no se abre, se tranca. “El club interno”, ese círculo invisible de amistades y favores, ordena que nadie toque a nadie. Que nadie altere la comodidad del ecosistema. Ahí no manda el reglamento. Ahí manda “la red de amigas y cosas peores”*

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*La pregunta inevitable ¿Quién va a responder por todo esto? ¿Quién decide que 641 jóvenes pueden esperar indefinidamente mientras los responsables del desastre siguen cobrando puntualmente? ¿Quién sostiene una estructura que funciona más como cofradía que como institución educativa? En Tabasco ya conocemos la respuesta incómoda: Nadie responde porque todos son parte del mismo silencio. Y cuando todos callan, la injusticia se convierte en política institucional*

 

*Conalep no necesita ajustes. Necesita una purificación completa. Un exorcismo administrativo. Una cirugía sin anestesia. Mientras eso no ocurra, lo sucedido no será un episodio aislado, sino la antesala de algo peor. Porque una institución que maltrata así a sus jóvenes ya perdió el alma. Y cuando se pierde el alma, solo queda ruina que genera la impunidad y la complicidad en CONALEP Tabasco*

 

*SEPTIMO SELLO*

*CONALEP Tabasco es un pequeño reino donde la incompetencia es premiada con impunidad el acoso sexual, los arrebatos hormonales y hasta las 641 historias suspendidas, 641 vidas congeladas. Lamentable es que los jóvenes siguen ahí, esperando, con la esperanza rota entre las manos. Cada uno con su propia historia de sacrificios que a la institución no le importó. Y cuando por fin el hartazgo se desborda, cuando la impotencia se convierte en furia, cuando un autobús termina ardiendo como símbolo de la rabia colectiva*

 

*SEPTIMA TROMPETA*

*¡Ahí sí aparece la autoridad! No para corregir. No para reparar. Sino para criminalizar a las víctimas qué ante el estado de indefensión, reaccionaron con ira desbordada al abandono. Uno esperaría que en una escuela se protegiera primero a los jóvenes. Pero el Conalep Tabasco ha demostrado otra filosofía: primero se protege al grupo interno, a “las amigas”, después la imagen pública, y al final, si queda tiempo, quizá a los estudiantes. Ellos son la última prioridad en la institución que existe, supuestamente, para ellos*

 

*SEPTIMA COPA*

*Hará que dimensionar, lo que pasa en CONALEP Tabasco no es un accidente. No es un mal día. Es el efecto de una estructura donde la complicidad interna funciona como escudo antibalas y la impunidad es la columna vertebral de la administración. Nadie limpia un chiquero cuando los cerdos controlan la llave del agua. No hay sanciones. No hay consecuencias. No hay autoridad real. Sólo queda un sistema que avanza como un tren sin freno hacia su propio derrumbe moral Ojo todavía no entramos al tema del mal manejo de los dineros oficiales. Uf, la mayoría preguntó ¿Qué hizo con el dinero Octavio?*

Alfredo A. Calderón


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