Favor de esperar: May a opositores
Del último discurso del gobernador Javier May Rodríguez, proclamado recientemente en Plaza de Armas, podríamos rescatar una numeraria de acciones y de hechos en Tabasco.
Sin embargo, más allá de que el mandatorio estatal llenó el corazón político y económico de Tabasco, resulta imprescindible el hecho de que el ejecutivo dedicara unas líneas finales a sus adversarios. No es la primera ocasión que lo hace, pero esta vez, a través del discurso institucional, puso en su sitio a sus enemigos políticos, mismos que continúan denostando, sin argumentos y evidencias, cada anuncio y conclusión de obras públicas.
Desde aquel discurso en el que envió un mensaje categórico
a los opositores por medio de la sentencia: “disculpen, las molestias, estamos trabajando”, May Rodríguez ha sido puntual sobre su postura en contra de estos adversarios políticos, que solo hacen acusaciones en redes sociales y en la radio. De ellos, y la memoria sigue viva, en el pasado reciente de campañas a gobernador estos hacían proselitismo a través de transmisiones en vivo y solo en lugares céntricos. Así lo hizo Lorena Beaurregard y así lo sigue haciendo Manuel Andrade, con ese afán de mantenerse en la agenda política.
Por ello, y para ponerlos en su justa dimensión, el ejecutivo estatal les envió el mensaje que a continuación se transcribe: “mejor que se esperen sentados, porque se van a cansar”.
Si bien se los dijo con respeto, el exalcalde y exdiputado por Comalcalco sostuvo que “nunca nos van a ver torcer el rumbo, porque la transformación es cada vez más profunda”, durante su Encuentro con el Pueblo.
Ante ciudadanos de los 17 municipios, su discurso entorno a los adversarios políticos cobró fuerza porque, previo al cónclave popular, la oposición ya no apuntó contra el mandatario y el responsable de la política interna, sino contra el subsecretario de Gobierno, a lo que el titular del Poder Ejecutivo respondió:
“Desde luego, hay quienes no quieren la transformación e intentan regresar al pasado”. Se trata de “viejos corruptos disfrazados de supuestos demócratas”, de “simuladores profesionales que pretenden engañar al pueblo” y que “quisieran que dejáramos el territorio” y “que caigamos en el desánimo”, en un claro discurso frontal. Al decir que su gobierno tiene “un camino” y que no se van “a desviar” de la ruta trazada, el ejecutivo, además, leyó con firmeza el rubro de las inversiones y del presupuesto estatal que ya se ejerce en 2026.
Lo único que el gobernador no dijo es que se cuentan con sillas suficientes para que los opositores estén cómodos y no vayan a desesperarse, un síntoma que se repite constantemente.
