Desarmar a todos en Tabasco


No vemos aún la obra de pacificación que vino a hacer el Comandante, Serafín Tadeo Lazcano. Antes de empezar la obra pública es necesario desarmar casa por casa a quien tenga una arma. La bondad del tabasqueño interfiere para desarmar a los profesionales del gatillo.
Recuerdo que las noticias de los años de 1960 a 1970 repetían una situación que vendría con los años. Era tanta la injusticia social que don Jesús Reyes Heroles, decía que si no se aplicaba el estado de Derecho, México iba a despertar como el “México Bronco”. Ese México despertó pero entró en otra pesadilla.
El México Bronco se llenó de pistoleros que ensuciaron el México bueno y noble. Observo con cierta dosis de aceptación que la presidenta está apoyando al gobernador May en el asunto de la inseguridad pública. Es loable su envío de 500 elementos del ejército y 200 ministeriales para forjar un equipo de inteligencia que descubra todas las guaridas de los malandros que no nos dejan trabajar.
Pero sigue habiendo muertos. No podemos dejar impune la muerte del periodista Alejandro Gallegos León.
Nadie sabe si avanzan los proyectos de “seguridad” que el nuevo comandante Tadeo Lazcano, ha programado en las tres semanas que tiene ya ejerciendo su ministerio en Tabasco.
Uno quisiera aplaudir a la policía de Tabasco, pero es una policía muy bárbara. Hace cuatro días, un gorila vestido de azul y con tremenda metralleta agredió y tiró al suelo al discapacitado periodista Luis Manuel López (LUMA), por cumplir con su trabajo de reportero. Son barbaridades que no debe hacer la policía poco simpática e ineficiente hasta ahora.
Uno quisiera aplaudir a los policías como le aplaudimos a los bomberos. Los bomberos salvan vidas exponiendo la de ellos en las quemazones. ¿Por qué no amamos igualmente a los policías? Por su salvajez y prepotencia. Navegan en un mar de salvaje actitud.
Propongo, que la policía y la guardia nacional vayan casa por casa desarmando la “buena fe” del tabasqueño común y corriente, que guarda armas en su casa para “defenderse”. Ahí caerán los malandros….