Apostarle al campo
Durante décadas, Tabasco vivió bajo la paradoja de ser una tierra rica en petróleo, pero con amplios sectores de su población sumidos en carencias. Aquella vieja idea de “sembrar el petróleo”, planteada por economistas, proponía convertir la riqueza del ‘oro negro’ en inversión productiva para fortalecer el campo y la industria.
Hoy, en el marco de la Cuarta Transformación, el debate toma un nuevo sentido. El gobernador Javier May sostiene que la verdadera riqueza de Tabasco nunca estuvo únicamente bajo la tierra, sino en la fertilidad de sus campos, en sus recursos naturales y, principalmente, en la capacidad de su gente para producir y salir adelante.
Él ha planteado que la entidad no debe regresar a un modelo donde la riqueza petrolera benefició a unos cuantos mientras muchas comunidades quedaron rezagadas. Su discurso apunta a recuperar la vocación productiva del estado y atender a quienes durante años estuvieron fuera de las prioridades gubernamentales: campesinos, pescadores, pequeños productores y familias de las zonas rurales.
En su informe trimestral, el mandatario reafirma que la transformación económica de Tabasco debe mirar hacia quienes permanecieron invisibles durante años y dejar atrás un esquema basado únicamente en la dependencia petrolera. Para ello impulsa programas como Sembrando Vida, enfocado en recuperar la productividad del campo; Pescando Vida, dirigido a fortalecer las comunidades pesqueras; el Crédito Ganadero a la Palabra para respaldar a pequeños productores, además de apoyos sociales para mujeres, adultos mayores y jóvenes.
El desafío, no es menor. La transición económica de Tabasco es un tema complejo. Mientras algunos sectores consideran diversificar la economía y reducir la dependencia de los hidrocarburos, otros apuestan por aprovechar la industria petrolera mediante la transformación y generación de valor agregado.
Lo cierto es que Tabasco necesita encontrar un equilibrio: aprovechar su riqueza energética, pero sin olvidar que su historia productiva también está en el cacao, el plátano, la caña, la ganadería, la pesca y en la fuerza de sus comunidades. Javier May ha decidido jugársela con el campo. Al tiempo con ello… ¿Usted qué opina? Es todo.
