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Alí, un discurso demasiado desgastado

Alí, un discurso demasiado desgastado

Alfredo A. Calderón

*“¿Mudará el etíope su piel, y el leopardo sus manchas? Así también, ¿podréis vosotros hacer bien, estando habituados a hacer mal? ” “Jeremías 13:23”*

*El mensaje que Jesús Ali de la Torre envió como saludo de año nuevo, pretende elevarse como un manifiesto moral de inicio de año, pero termina flotando en el aire como una homilía sin altar, sin fieles y, sobre todo, sin consecuencias*

*Es un discurso cómodo. A modo. Pulcro. Agradable. De esos que no incomodan a nadie porque no señalan a nadie. Y cuando en política no se señala: es porque encubre culpas ajenas y propias. Un agazapado silencio como estandarte y penitencia*

*Desde la primera línea hay un tropiezo que no es menor al decir: “Simplemente un cambio de fecha, sino una decisión consciente…”. El mensaje arranca mal incluso en su forma, como si la prisa por sonar profundo dejado u olvidó atrás la claridad*

*Pero el problema no es gramatical. Es ético y político. Cierto, el texto se presenta como reflexión, pero rehúye el conflicto real. Habla de decisiones, pero Jesús Alí no menciona cuáles: las equivocadas propias o de quienes confiaron y la realidad histórica ubica que fueron traicionados*

*La voz opaca y sin confianza invoca la unidad, pero no explica frente a qué fractura imperecedera. Las vacilaciones vuelan y las dudas brotan ¿Las que dejó en el PRI o las que genera en Morena? Llama a la dignidad, pero no denuncia la indignidad concreta que hoy gobierna espacios del poder público cómo Sinaloa y ese silencio partícipe y encubridor es el que le arranca maquillaje, antifaz y careta. Ni para dónde hacerse*

*Decir que “dividir sólo genera retraso” es una frase peligrosa cuando se lanza en abstracto porque el espejo del retrovisor lo avasalla. Su historia de vida enseña lo contrario: para don Jesús Alí muchas veces dividir fue necesario para avanzar. Dividir y avanzar entre el interés propio y el de Tabasco. Dividir y decidir entre la corrupción del MUSEVI y los beneficios a recibir. Dividir entre el cinismo y el pudor*

*Ubiquemos: la unidad sin principios no es virtud, es complicidad. Y los dichos de Ali de la Torre nunca aclaran de qué lado está la unidad que propone. Porque no toda división es mala, ni toda unidad es buena. Hay uniones que salvan y otras que sepultan. Caminar por la libre en Morena cómo lo hacía en el PRI, es vestir el viejo habito: Morena de día y priista de noche*

*La parte más cómoda del discurso dice: “La humanidad no avanza por el paso del tiempo. Avanza por la firmeza de nuestras convicciones y la contundencia de nuestras acciones”. Correcto don Jesús. Irrefutable y hermoso discurso correctamente aprendido a los pies de su maestro don Arturo Núñez. Pero en el vacío nadie aterriza ¿Cuáles convicciones? ¿Qué acciones? ¿Dónde están esas acciones cuando el poder falla, cuando las instituciones se oxidan*

*Tan pronto olvidó: ¿Cuándo la gente hacía filas interminables en el ayuntamiento de Centro para recibir servicios básicos? Cuando postergó una justicia social que nunca llegó o cuándo administró la pobreza como paisaje. Desde el corazón habla de honrar a los que partieron ¿El perro Llergo, el Chelo Cano o Adrián Hernández Balboa? Hoy millonarios y bendecir a los que vienen ¿Otra banda de “Chucho el Roto”?*

*El 2026 aparece como una promesa emocional, no como un compromiso político. “Agradecidos y muy valientes”, dice Usted. Pero la valentía no se mide en palabras, sino en costos. Ser valiente en política implica perder privilegios, incomodar aliados, romper silencios. Nada de eso asoma aquí de su parte. No hay riesgo. No hay renuncia. No hay autocrítica. Sólo un abrazo pozolero y la reafirmación del cariño -a la Jesús Alí-, como si el afecto pudiera sustituir la responsabilidad pública*

*Tabasco ya cambio, le conoce y ya aprendió: este tipo de mensajes suelen funcionar bien en redes sociales porque no exigen nada a quien escucha. No le piden tomar postura. No lo obligan a pensar en lo incómodo. Es un “bla, bla, bla, bla” que abraza sin apretar, que ilumina sin alumbrar, que promete sin garantizar nada. Fue en el fondo, el lenguaje de un político que prefiere la estética de la esperanza antes que la ética de la transparencia y la acción*

*Entendamos, el calendario de un año a otro cambia sólo. Lo difícil es cambiar las prácticas, las inercias, las comodidades del poder. La historia de vida. Y mientras los dichos sigan hablando del tiempo como si fuera el protagonista y no de las decisiones reales que hoy y siempre ha evadido, don Jesús Alí seguirá celebrando años nuevos con los mismos problemas viejos, el mismo guiso agrio con la misma receta*

*Tabasco vive momentos en los que sabe perfectamente que palabras llevan el engaño cubierto de buenos deseos. Alí de la Torre lleva a cuestas innegables traiciones a quienes confiaron en él. Muchos se preguntan ¿En qué momento se perdió en la ambición desmedida de poder? Ahí fue “donde la tunca torció el rabo”, el discurso sin sustancia se cae sólo cuando el calendario cambia de año y se disfraza de carácter. Innegable, Jesús Alí esgrime un discurso demasiado desgastado*

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*SEPTIMO SELLO*
*La única diferencia palpable en el video, es la imagen de un político flaco, ojeroso, cansado y sin credibilidad el cual su mimetismo político genera la pregunta ¿Puede el etíope mudar su piel, o el leopardo sus manchas? La respuesta a cada pregunta es no, de ninguna manera*

*Esta pregunta se utiliza como metáfora en Jeremías 13:23 para ilustrar que, al igual que es imposible para un etíope cambiar su piel o para un leopardo quitarse sus manchas, también es imposible para los políticos están acostumbrados a hacer el mal, cambien y comiencen a hacer el bien. A favor de su propia legitimidad y transparencia, urge explique de dónde salen los recursos para fomentar sus aspiraciones políticas*

*SEPTIMA TROMPETA*
*Tabasco está cansado de este tipo de políticos. Debe meditar don Jesús Alí que en tiempos como los que vivimos, cuando la sociedad exige definiciones claras y respuestas concretas, los discursos edulcorados ya no alcanzan, son como “papel sanitario ya usado”. La gente no necesita más frases bonitas sobre convicciones. Necesita saber quién las defiende, cuánto cuestan. No necesita más llamados genéricos a la unidad. Necesita saber quién se atreve a romper con la corrupción que tanto ha dañado a Tabasco. Hasta don Simi imita mejor*

*SEPTIMA COPA*
*Queda en el tintero: el caso de la clínica de la Ceiba del ISSET donde la deshumanización del director Rodolfo Lehmann Mendoza, sólo exhibe la calidad del sujeto. No entiende algo tan elemental y a estas alturas ya no debería explicársele con palitos, bolitas o plastilina: cada ciudadano con un celular en la mano es un reportero en potencia*

*Cada ciudadano o derechohabiente con un celular en su mano reportará cada anomalía: graba, documenta, sube y viraliza. No es un opinador, ni chismoso, tampoco un “opositor profesional”. Sólo documenta y exhibe la fantasía del abuso. Cada agravio queda registrado. Cada error garrafal se convierte en evidencia. Cada abuso de poder queda exhibido como lo que es. Atendiendo una queja esta misma semana el reportero dará espacio a la denuncia*

Alfredo A. Calderón


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