Alcaldes morenistas: buscar o no reelección
La alcaldesa de Huimanguillo, Marilú Velázquez Jiménez, le puso la vara alta a sus pares morenistas al anunciar que no buscará la reelección en el 2027 y que cumplirá los tres años para los que fue electa por la población .
En un gesto inusual en los políticos, la alcaldesa sorprendió cuando sostuvo que hay que darle la oportunidad a otro de sus compañeros que también han formado parte de la lucha democrática que hoy los tiene gobernando el Estado y casi la totalidad de los municipios.
Aunque la alcaldesa no lo menciona en la entrevista que le realizaron al acompañar a su embajadora a registrarse en el salón de las flores en el Centro de Convenciones, en teoría ningún morenista tendría que estar ni siquiera pensando en reelegirse en contraste con los alcaldes de la oposición que seguramente buscarán hacerlo con el respaldo de sus partidos.
Si bien la reforma constitucional prohíbe la reelección a partir del 2030, Morena, a solicitud de la presidenta Claudia Sheimbaun Pardo, incluyó en sus estatutos que ninguno de los que ostentan cargos podrá buscar continuar.
Sin embargo, habrá que escuchar qué otros presidentes municipales morenitas tampoco están pensando en reelegirse como lo reveló la alcaldesa de Huimanguillo, o que ya están pensando en pedir licencia para competir de nuevo el próximo año.
No sería una sorpresa que más de uno de los alcaldes morenistas de pronto quiera desafiar a su partido, y por ende a la Presidenta, y apele como argumento que la reforma constitucional entra en vigor en 2030 y hasta lo defienda legalmente.
La elección del 2027 será, sin duda, la primera prueba de fuego para los alcaldes morenistas que hoy gobiernan, porque permitirá también una especie de referéndum para evaluar su desempeño de tres años o, no hay que descartarlo, de uno y medio de quienes tengan la osadía de pedir licencia para buscar la reelección.
Será la elección del 2027 igual un termómetro para medir que alcaldes, disciplinados , conteniendo sus ambiciones, ponen al partido por encima de sus intereses personales, o bien que tan leales o comprometidos están como para no irse a otro partido en caso de que se aferren a una reelección que por supuesto en Morena ya no van a lograr ni demandando su derecho legal.
