Centro honra la memoria de sus colaboradores con la instalación del Altar Mestizo
Acompañada de familias, estudiantes, promotores culturales, trabajadores del Ayuntamiento y visitantes, la alcaldesa participó en esta celebración que convirtió la memoria de los difuntos en una expresión de identidad, color y tradición.
Un altar que une historia y cosmovisión
Durante el recorrido, Osuna Huerta constató los detalles de esta ofrenda de tres niveles, cuya representación simbólica alude al cielo, la tierra y el inframundo, en una composición que reúne elementos de las tradiciones indígenas y la herencia cultural mestiza.

La subdirectora de Fomento Educativo de la Dirección de Educación, Cultura y Recreación (Decur), María Verónica Madrigal Rivera, explicó que el Altar Mestizo representa una importante manifestación de la identidad tabasqueña, surgida de la convivencia entre los rituales católicos introducidos por los españoles y las antiguas prácticas prehispánicas relacionadas con la muerte.
Recordó que, de acuerdo con las creencias ancestrales, los difuntos eran envueltos en petates para acompañarlos simbólicamente en su tránsito al Mictlán.
Asimismo, destacó el valor de estas expresiones culturales, en el contexto de la declaratoria de la Unesco de 2008 que reconoció la celebración indígena dedicada a los muertos en México como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Plegarias en lengua yokot’an para recordar a los difuntos
Uno de los momentos más significativos de la ceremonia fue el rezo en lengua yokot’an, dirigido por el profesor indígena chontal Mario García Hernández, originario de la Villa Tamulté de las Sabanas.
A través de plegarias en su lengua materna, pidió por el descanso de las ánimas y su retorno temporal al mundo de los vivos, conforme a la cosmovisión indígena, que concibe estas fechas como una oportunidad para reencontrarse simbólicamente con los seres queridos y compartir la esencia de los alimentos ofrecidos.
Flores, veladoras y alimentos dan vida a la ofrenda
El Altar Mestizo lució un arco de palma que simboliza la bóveda celeste, acompañado de veladoras y velas de cebo colocadas para orientar a las ánimas, además de incienso, estoraque y sahumerio, utilizados para purificar el ambiente.
La ofrenda también incorporó flores de cempasúchil, caminos de pétalos dorados, agua y sal como símbolos de vida y preservación, así como una cruz de bambú en el centro del recorrido, flanqueada por piedras blancas y la luz de las veladoras.
En sus distintos niveles se colocaron fotografías de extrabajadores del Ayuntamiento, pan de muerto, dulce de papaya, plátanos, caña y pozol, alimentos y elementos que evocan el recuerdo, la convivencia y las costumbres de la región.
Reconocen creatividad de estudiantes en concurso de calaveritas
Como parte de las actividades del festival “Celebrando la Eternidad”, Yolanda Osuna Huerta entregó constancias a las y los estudiantes ganadores del Concurso de Calaveritas Literarias “Uyuyuy, qué miedo”.

En esta edición participaron 236 alumnos de escuelas primarias de Centro, quienes plasmaron su creatividad e ingenio a través de composiciones inspiradas en una de las expresiones más representativas de las tradiciones mexicanas.
La alcaldesa reconoció el talento de las niñas y los niños, así como su entusiasmo y amor por las costumbres que mantienen viva la memoria colectiva y fortalecen la identidad cultural del municipio.
