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La butifarra y los números del engaño de Chepe Olán

La butifarra y los números del engaño de Chepe Olán

Alfredo A. Calderón

“Porque nada podemos contra la verdad” 2ª de Corintios 13:8

 

*Jalpa de Méndez tiene razones legítimas para sentirse orgulloso de su gastronomía. El Festival de la Butifarra no nació de la improvisación política ni de la voluntad exclusiva de un alcalde imitador de la “chimoltrufia”. Es una manifestación cultural que pertenece a sus productores, comerciantes y familias. Pero una tradición popular no debería utilizarse como escudo para evitar el escrutinio de las cifras oficiales*

 

*El alcalde José del Carmen Olán Olán tuvo la oportunidad de presentar un balance documentado y creíble, que permitiera evaluar los resultados económicos reales. Sin embargo, se fue por descomedidas falacias que valen la pena analizar en Armagedón: Si existen registros de 18 mil ingresos vehiculares en los tres días con jornadas de 12 horas, que explique cómo fueron contabilizados y dónde fueron estacionados. Si hubo 270 mil asistencias, que se informe el método utilizado para establecerlas*

 

*Uf, lo peor: si se comercializaron 68 toneladas de butifarra que se detalle de dónde provino el volumen reportado ¿Sabe Usted la cantidad de tripa que se necesitan para embazar 68 toneladas? ¿Dónde agarró Chepe Olán tanta tripa? Y si la derrama alcanzó los 273 millones 338 mil pesos, que se presenten los criterios y conceptos que integran ese monto. No es pedir demasiado. Es exigir claridad sobre información que la propia autoridad utiliza para presentar resultados de gobierno*

 

*Porque, finalmente, el valor cultural del festival no depende de que la derrama económica alcance 200, 250 o 273 millones de pesos. Depende del trabajo de sus productores, de la preservación de sus tradiciones y de las oportunidades reales que la celebración genere. Las cifras económicas, en cambio, pertenecen a otro terreno: el de la medición, la evidencia y la rendición de cuentas. Y ahí no deberían existir excepciones*

 

*Ubiquemos: dieciocho mil vehículos representan seis mil ingresos diarios, quinientos por hora y 42 por minuto. Doscientas setenta mil asistencias ciudadanas representan la llegada de siete mil quinientas por hora y ciento veinticinco personas por minuto ¿Son demasiadas? Uf, lo que viene: sesenta y ocho toneladas de butifarra vendidas representan casi mil ochocientos ochenta y nueve kilogramos comercializados por hora y 157 kilos de butifarra vendidos por minuto ¿Usted le cree a Chepe Olán?*

 

*Ahora bien, asegura el mentirosillo alcalde que tuvo una derrama económica de 273 millones 338 mil pesos los cuales representan más de siete millones y medio de pesos de actividad económica por hora y 125 mil pesos por minutos. Cierto, son cantidades importantes. Tan importantes que sería irresponsable aceptarlas o rechazarlas exclusivamente por simpatías o antipatías políticas. La autoridad que las anuncia debe estar preparada para explicar su origen*

 

*Porque al final, más allá de los discursos y las celebraciones, queda una pregunta fundamental: ¿El Ayuntamiento cuenta con evidencia verificable para respaldar semejante movimiento de personas, vehículos, mercancías y recursos económicos durante apenas 36 horas de actividades? El tiempo dedicado a la celebración ya terminó. Ahora corresponde el tiempo de presentar las cuentas. Y cuando un gobernante convierte las estadísticas en su principal argumento de éxito, también convierte su comprobación en una obligación pública*

 

*La butifarra puede ser cuestión de tradición y de sabor. Los 273 millones de pesos, los 270 mil asistentes, las 68 toneladas y los 18 mil vehículos son cuestión de números. Y los números de un gobierno no necesitan aplausos: necesitan sustento documental. Porque la credibilidad de una administración pública no se mide por la cantidad de millones que anuncia, sino por su capacidad para demostrar cada resultado que presume*

 

*Dimensionemos: la política municipal de Jalpa de Méndez suele caer en una tentación recurrente de presentar números cada vez más grandes como si el tamaño del anuncio equivaliera a la calidad de un gobierno que es un desastre: Chepe Olán habla de más visitantes, más ventas, más automóviles, más millones y declaraciones*

 

*Sin embargo, los resultados de una política pública no se acreditan mediante sus estadísticas increíbles. Se acreditan mediante evidencia. Si el festival realmente generó una derrama económica superior a 273 millones de pesos, sería relevante para la economía de todos los productores de butifarra de Jalpa de Méndez. Si logró reunir 270 mil asistencias durante tres días, representaría una movilización considerable, que casi nadie vio*

 

*Lo peor, si los productores comercializaron 68 toneladas de butifarra, hablaríamos de una operación productiva importante de 68 mil kilos de butifarra ¿Usted le cree a Chepe Olán? Y si se contabilizaron 18 mil ingresos vehiculares relacionados con el evento, también estaríamos ante un movimiento de transporte digno de estudiarse, son 6 mil vehículos diarios -cuando en la feria Tabasco apenas entran 4 mil vehículos en los estacionamientos*

 

*Precisamente porque todos estos resultados son importantes, deberían ser documentados. Lo realmente preocupante es que cantidades de tal magnitud pudieran ser únicamente material propagandístico. Lo peor, entonces sería que la administración de Chepe Olán habría desaprovechado la oportunidad de construir un diagnóstico económico útil para los propios comerciantes y productores*

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*Los números que Chepe Olán entregó a la sociedad y al gobernador May son absurdamente creíbles. Un balance serio permitiría identificar quiénes vendieron más, qué productos fueron más demandados, cuántos turistas llegaron de otras entidades, cuánto tiempo permanecieron y qué oportunidades comerciales podrían aprovecharse en futuras ediciones. También permitiría conocer los errores de organización y corregirlos. Eso sería gobernar con información. Lo contrario sería utilizar las estadísticas únicamente para alimentar el manipulado discurso del éxito*

 

*Para dimensionar lo fuera de la realidad de lo que describen las cantidades anunciadas del Festival de la Butifarra, veamos: durante cada minuto de las 36 horas consideradas, los promedios equivaldrían a 126 mil 545 pesos de derrama económica, 125 personas asistiendo, además de 31.48 kilogramos de butifarra comercializada y casi 9 vehículos ingresados todo por minuto ¡Demasiado Increíble para ser cierto! Esa verificación requiere documentos, mediciones y metodologías. Inocultable es el escenario de la butifarra y los números del engaño de Chepe Olán*

 

*SEPTIMO SELLO*

*Hay una forma relativamente sencilla de resolver las interrogantes. Que el Ayuntamiento presente un informe técnico y financiero del festival. No únicamente una publicación con cantidades generales. Un documento que permita identificar la metodología de estimación y sus resultados. Ese informe debería contener información desglosada sobre los ingresos vehiculares por día y hora, los puntos donde se efectuaron los conteos, las asistencias registradas, los criterios empleados para calcular la derrama económica y los volúmenes de producto efectivamente comercializados*

 

*SEPTIMA TROMPETA*

*También debería presentar los recursos públicos destinados a la organización y la participación económica de patrocinadores o colaboradores privados. Tratándose de información obtenida mediante encuestas, deberían indicarse el tamaño de las muestras y las preguntas utilizadas. Tratándose de ventas reportadas por comerciantes, sería necesario explicar si se utilizaron declaraciones voluntarias, estimaciones de inventarios, registros de cajas o algún otro mecanismo y si todos pagaron sus impuestos o ilegales cobros a la mano*

 

*SEPTIMA COPA*

*Ahora bien, tratándose de afluencia vehicular, correspondería identificar cómo fueron contabilizados, si vehículos únicos, accesos repetidos o movimientos generales de circulación. No se trata de exigir públicamente datos personales de compradores ni información comercial confidencial de cada empresario. Se trata de ofrecer cifras agregadas, metodologías y documentación institucional que permitan evaluar la consistencia del balance. La transparencia es especialmente importante porque el festival recibió respaldo de autoridades municipales y estatales. No basta anunciar que un acontecimiento generó riqueza. Chepe Olán debe demostrar cómo calculó su informe y qué beneficios concretos dejó*

Alfredo A. Calderón


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