A dos años de servir al pueblo
El pasado 30 de septiembre, Javier May Rodríguez cumplió dos años al frente del Gobierno de Tabasco y, con ese motivo, encabezará un evento para hacer un recuento de los principales logros alcanzados durante 24 meses de administración pública.
Será, sin duda, un momento para hacer cuentas: qué se prometió, qué se ha cumplido y qué está todavía pendiente. Y, como suele ocurrir, sus detractores seguramente afilarán sus misiles para intentar convencer a la opinión pública de que en Tabasco no se ha hecho nada. La política, ya se sabe, también se alimenta de la memoria corta.
Otra noticia que marcó esta semana fue la definición de los coordinadores estatales de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación rumbo a las elecciones de 2027. Los perfiles fueron definidos mediante encuestas, aunque todavía habrá que esperar para saber si todos llegarán hasta la candidatura.
Y hablando de territorio, llama la atención el avance de la subestación eléctrica para la zona indígena de Tamulté de las Sabanas, un compromiso que está cerca de cumplirse, pero que llega acompañado de un viejo y complicado problema: la resistencia civil contra la Comisión Federal de Electricidad.
De acuerdo con las cifras conocidas, la deuda de electricidad en Tabasco alcanzó los 11 mil 381 millones de pesos al corte de junio de 2026, con más de 518 mil usuarios en cartera vencida. Aquí está el verdadero nudo: la CFE no puede regalar indefinidamente el suministro eléctrico, pero tampoco será sencillo convencer a miles de usuarios después de décadas de resistencia civil porque son 36 años de una práctica que se convirtió en costumbre.
Ahí está el verdadero desafío para las autoridades: que la nueva infraestructura eléctrica llegue acompañada de una solución duradera.
Es todo.
