Voces de la Transformación: En la Biósfera Pantanos de Centla, la “Farmacia de la vida” brinda esperanza y alivia enfermedades
- El programa Sembrando Vida Tabasco condujo a los vecinos de Salsipuedes, Samuel García y Daisy Hernández, a expandir su huerto hasta la Casa de la Salud
- “Ya hay familias que se han ahorrado hasta 35 mil pesos, que es lo que cobra una operación por quitarte los tumorcillos”, contó orgullosa la pareja que vive en Ribera Alta
Don Samuel García y doña Deisy Hernández son buenos vecinos de Ribera Alta, y han logrado salvar vidas de algunos conocidos en Salsipuedes, una comunidad de difícil acceso en la Biósfera de los Pantanos de Centla, gracias a su cultivo de plantas medicinales aprobado por el programa Sembrando Vida Tabasco.

La primera en sanar con su propia medicina fue doña Deisy Hernández, que padecía de unos ‘tumorcillos’. Una operación cara era imposible para su economía familiar, pero sus ruegos fueron escuchados cuando su esposo fue invitado por los técnicos del programa a participar en unas pláticas sobre herbolaria, cuyo fin busca también recuperar una tradición ancestral efectiva.
“Nos invitaron a una capacitación para sacar la medicina. Y los técnicos de la Secretaría de Bienestar nos llevaron las plantas, luego nosotros las sembramos en nuestro predio y en la Casa de la Salud”, relató la pareja emocionada.

Para desaparecer los quistes, doña Deisy usó el maguey verde, la uña de gato, el nin, la cancerina y la cola de caballo. “A mí me sirvió, estuve tan mal que hasta sufrí una hemorragia, pero gracias a Dios sané con esas plantas medicinales. Aunque es un huerto grande, tuve que comprar en Frontera la cola de caballo y la cancerina, porque no la tenemos en el huerto y nos hacen mucha falta, yo la he buscado, pero no he encontrado las semillas para plantarla”, relató doña Deisy preocupada.
En el huerto sembró plantas que combaten los quistes, el cáncer y hasta las piedras en el riñón. La ahora naturista se encarga de cuidar los cultivos, cortar las hojas y preparar los remedios. “Ya hay familias que se han ahorrado hasta 35 mil pesos, que es lo que cobran por una operación. Después de mí, sanó otra vecina. Y ahora estoy tratando a dos más”, enumeró orgullosa.

En el municipio costero de Centla, hay 746 campesinos y campesinas que participan en Sembrando Vida Tabasco, y Samuel y Deisy son un ejemplo de la transformación que ha traído a sus vidas el programa de reforestación y autosuficiencia alimentaria que está cambiando a Tabasco. Su tipo de huerto es, como ha definido May Rodríguez, una “Farmacia de la Vida”.
“Gracias a los señores de Bienestar, que nos apoyan con el programa. Y al señor Gobernador porque Sembrando Vida vino de su parte”, expresaron los herboristas de Salsipuedes.
