Acierto
En dieciséis meses el programa Pescando Vida ha cumplido con una serie de metas: no solo duplicar el número de beneficiados y apoyarlos económicamente, sino el de lograr una producción copiosa y autosustentable para las familias en Tabasco.
Lo anterior, desde luego, es un acierto del gobernador Javier May Rodríguez por impulsar acciones sociales, que basado en el modelo de Sembrando Vida vio la oportunidad de replicarlo por medio de Pescando Vida, y este programa funcionó: ¿por qué?
Porque los pescadores vieron los beneficios en las mismas reglas de operación y porque en abril de 2025 el padrón comenzó con 800 tabasqueños dispuestos a contribuir en la conservación de especies acuícolas y en la autosuficiencia alimentaria enmarcada en el consumo interno. Así comenzó Pescando Vida, con una inversión de 443 MDP.
Desde esta fecha, los beneficiarios no solamente recibieron insumos -alimentos, jaulas flotantes, estructuras metálicas, tambos de polietileno y mallas- para llevar a cabo la siembra y reproducción de alevines y ostiones, sino la cantidad de 5 mil pesos mensuales en aras de mejorar su economía. Y como el programa funcionó a lo largo de 2025, en el arranque de 2026 el mandatario May Rodríguez anunció nuevas metas: seguir duplicando el padrón y aumentar la producción en los municipios favorecidos por Pescando Vida.
De 800 productores, el programa pasó en meses a 2,500, pero en la última actualización, agosto de 2026, la secretaría de Desarrollo Agropecuario, Forestal y Pesca, reportó 3041 beneficiarios en los municipios de Cárdenas, Centla, Emiliano Zapata, Jonuta, Paraíso, Nacajuca, pero también en Centro y Cunduacán a través de puntos de venta.
Lo importante es la meta anual, en voz del ejecutivo: producir 20 mil toneladas de mojarras a lo largo del sexenio. Y esto se lo ha hecho saber a los productores que visita constantemente en las giras territoriales y en donde ha constatado que ha habido un cambio entre las familias, el hecho mismo de saber que están generando ingresos propios con el respaldo gubernamental.
En Emiliano Zapata, tan solo a principio de 2026, el gobierno estatal invirtió unos 92 MDP para beneficiar a 200 pescadores, mismos que han cumplido con las siembras y el cuidado para lograr el crecimiento de los peces.
Es más, con las primeras cosechas, los productores han logrado ganancias, en ciertos periodos, de 30 mil pesos mensuales, razón suficiente para señalar la ruta benéfica del programa y el acierto institucional, dado que en 2025 se superaron las 180 toneladas de mojarra producto de la siembra 8 millones de alevines y eso que el programa inició en abril.
Por eso, se celebra que sean los propios beneficiados quienes se expresen en videos y publicaciones sobre los resultados que han y que siguen obteniendo a raíz de Pescando Vida. Sus testimonios validan la acción y contagian a otros para confiar en el programa de gobierno.
Por cierto, a cinco semanas de cumplirse el segundo año del Gobierno de Tabasco, es imprescindible poner sobre la mesa el programa Pescando Vida: más allá del acierto gubernamental se trata del sello personal que está distinguiendo al mandatario.
