Solo reciclaje
Lo de Juntos por Tabasco no es más que un gran reciclaje. De pronto un día juntaron aluminio, cobre y cartón, y fueron puestos en un contenedor, desde luego, con las gestiones de viejos conocidos de la política tabasqueña.
Luego de la presentación de Juntos por Tabasco, la alianza entre el PRD, el PRI, Somos Mx y la Unión Democrática por Tabasco, el electorado comenzó a cuestionar a quienes representan esta coalición que se vende como la opción más viable para hacerle frente a Morena, partido oficial.
Se le cuestiona, ante todo, que no sean propuestas alternativas sino producto de la vieja escuela política y que, en aras de no morir alejada de los espacios de poder, intentan reinventarse para lograr su objetivo: posiciones políticas, legislativas y de gobierno.
De entrada, a la cabeza de Juntos por Tabasco, están: los dirigentes, perredista y priista, Rafael Acosta León y Miguel Barrueta. Pero también están viejos conocidos como Jesús Alí, exalcalde priista de Centro, y Humberto de los Santos Bertruy, también expresidente municipal capitalino y quien no ha podido lograr el registro de su partido a través de la agrupación Unión Democrática por Tabasco, como se ha escrito en ediciones anteriores de Águila o Sol.
La adhesión de estos institutos políticos y medio, incluyendo al nuevo Somos Mx, equivale a intentar reconstruir a un ser vivo por medio de muchas piezas, como sucede en el personaje ficcional de Frankenstein o el moderno Prometeo (1818), de la británica Mary W. Shelley.
Es decir, que Juntos por Tabasco es una reconstrucción con diferentes partes, piezas cuyas marcas son bien conocidas por los ciudadanos tabasqueños, de fragmentos que a la vuelta de los meses se irán desintegrando porque sus fines son tan distintos y porque no sabrían compartirse el botín.
Ahora bien, las otras presuntas opciones viables ¿son el PVEM del expriista Evaristo Hernández respaldado por la Canaco? ¿Es Movimiento Ciudadano que perdió el rumbo cuando sumó al expriista Erubiel Alonso? ¿Es el panismo que representó Beaurregard en la elección de 2024 y que solo obtuvo el rechazo del electorado? El ciudadano tampoco lo cree.
Por citar: en la elección de gobernador de 2024, la alianza Sigamos Haciendo Historia, con Morena a la cabeza, ganó con el 80% de los sufragios. El más cercano competidor al hoy mandatario Javier May fue el perredista Juan Manuel Fócil con el 6.9% de los votos. Es más, la abanderada emecista quedó en tercer lugar y la panista Beaurregard, expriista-Granierista, concluyó en el último sitio apenas alcanzando el 5%, es decir, 41 mil 237 votos con relación a los 777,498 sufragios del morenista May, una diferencia abismal.
Lo anterior deduce que ni sumando todos los porcentajes de la oposición alcanzarían para presentarse con fuerza en los comicios intermedios de 2027. A menos que presten atención a lo dicho por el comisionado del PT, Martín Palacios: de que tendrían que presentar propuestas más allá de las descalificaciones y campañas sucias en las que han incurrido desde el comienzo de esta administración estatal.
