Pitágoras no falla: “0+0+0+0=0”

Alfredo A. Calderón

“Que dicen a los videntes: No veáis; y a los profetas: No nos profeticéis lo recto; decidnos cosas halagüeñas, profetizad mentiras” Isaías 30:10

*Ayer Tabasco presenció la aritmética del vacío: una alianza para rescatarse a sí mismos. El discurso de la llamada “gran alianza por Tabasco” pretende presentarse como un acto de desprendimiento patriótico, como si el grupo de dirigentes ya hubiera abandonado repentinamente sus aspiraciones personales, sus disputas internas y sus cálculos electorales para consagrarse, con pureza franciscana, al bienestar de los tabasqueños*

*La escena sería conmovedora si no fuera políticamente tan previsible. Cuando el orador afirma que “no estamos pensando en nosotros, sino en Tabasco”, no ofrece una explicación política, sino una fórmula gastada. Es la misma declaración que las coaliciones repiten desde hace décadas para disimular aquello que todos saben: los partidos se unen cuando, por separado, no alcanzan ni los votos, ni la estructura, ni el dinero, ni los cuadros ni la credibilidad suficientes para competir*

*No se trata de una congregación de santos. Se trata de organizaciones políticas que buscan conservar espacios, prerrogativas, candidaturas y capacidad de negociación. Eso no es necesariamente ilegal ni ilegítimo. Es política. Lo grotesco aparece cuando el cálculo de supervivencia se disfraza de sacrificio cívico y se intenta vender la repartición anticipada del poder como una epopeya de salvación colectiva*

*La verdadera pregunta no es si dicen amar a Tabasco ¡Todos lo dicen! Hasta quienes lo han saqueado, endeudado, abandonado o utilizado como plataforma personal han pronunciado discursos inflamados sobre su amor por el estado. La pregunta es mucho más incómoda: ¿Qué representan realmente? ¿A quiénes representan y qué pueden ofrecer, además de su rechazo al gobierno en turno?*

*La idea central de la operación discursiva consiste en presentar la suma de varias fuerzas pequeñas como una demostración de fortaleza. Se habla de una “extraordinaria alianza”, de una gran convergencia y de una integración “con todas las mini fuerzas políticas”. Olvidan que una alianza no convierte la debilidad en virtud, que una banda no se vuelve extraordinaria por el número de logotipos que aparezcan en la fotografía*

*Tampoco adquiere legitimidad porque sus dirigentes se acomoden alrededor de una mesa, sonrían ante las cámaras y declaren que el futuro de Tabasco depende de ellos. Una cosa es sumar membretes y otra muy distinta sumar ciudadanía. El PRD perdió su registro como partido político nacional en 2024 por no alcanzar el porcentaje constitucional requerido, aunque en Tabasco conserva registro como partido local*

*El PRI, por su parte, sigue existiendo legalmente, tanto en el plano nacional como en el estatal. La sociedad les firmó sus actas de defunción en las urnas, aunque jurídicamente todavía patalean en los últimos estertores de su deterioro político, electoral y moral. Son fuerzas legales, pero su capacidad para presentarse como vehículos de renovación merece un escrutinio bastante menos piadoso*

*Somos México aparece ya reconocido en la documentación electoral de Tabasco como un partido nacional de reciente creación. Tiene acta de nacimiento, pero no ha ganado ni siquiera un canijo voto. Uf, Unión Democrática por Tabasco, en cambio, ha transitado por un proceso controvertido para constituir el llamado Partido Alternativa Social. Es un neonato deforme que de los Santos Bertruy trata -sin conseguirlo- de presentarlo como un partido consolidado, eso es adelantarse a una situación jurídica que ha estado sometida a decisiones administrativas y jurisdiccionales*

*Así, la fotografía opositora contiene una combinación bastante peculiar: un partido nacional desaparecido que sobrevivió localmente; un partido histórico que apenas conserva su piso electoral; una organización recién registrada y otra cuya situación ha recorrido tribunales y oficinas electorales. Ja, ja, ja, ja, eso no es precisamente la caballería llegando al rescate. Es más parecido a una sala de urgencias partidista en la que varios pacientes con VIH se ofrecen mutuamente transfusiones mientras anuncian que vienen a salvar el banco de sangre del hospital*

*El falaz argumento: “No pensamos en nosotros”, esa es la frase que nadie cree. La afirmación de que los dirigentes no están pensando en ellos mismos, sino exclusivamente en Tabasco, es probablemente la parte más débil y risible del discurso. No porque sea imposible que una persona tenga vocación pública, sino porque la política exige pruebas, no declaraciones de inocencia*

*Si realmente no están pensando en ellos, tendrían que responder preguntas elementales: ¿Renunciarán los dirigentes a imponer familiares, colaboradores y allegados en las candidaturas? ¿Las postulaciones se definirán mediante elecciones internas verificables o mediante acuerdos celebrados en habitaciones cerradas? ¿Publicarán los criterios para repartir municipios, diputaciones y posiciones de representación proporcional? ¿Transparentarán el origen y destino del financiamiento utilizado para construir la alianza?*

*Si quieren más preguntas, hay más ¿Presentarán declaraciones patrimoniales, fiscales y de intereses de quienes aspiren a cargos públicos? ¿Permitirán candidaturas ciudadanas reales o solamente utilizarán la palabra “ciudadanía” para decorar las listas partidistas? Porque cualquiera puede asegurar que no busca un cargo. Lo difícil comienza cuando aparecen las candidaturas*

*Entonces aparecerán los Fócil, los Bertruy, los Granier, los Gutiérrez, los Cabrera, surgirán los dueños de las siglas -hasta el coto de poder de Evaristo Hernández-, los herederos políticos, los dirigentes que se consideran indispensables, los eternos aspirantes y los personajes que descubren, con sorprendente puntualidad, que su vocación de servicio coincide con la nómina pública. Entendamos: la unidad suele durar mientras se habla de principios. El conflicto comienza cuando se mencionan nombres*

*Definamos: Pitágoras no falla en la suma de los ceros. La fórmula “0+0+0+0=0” funciona como una sentencia política eficaz, literalmente es como una operación electoral. Cierto, Pitágoras no organizó coaliciones ni registró convenios ante el instituto electoral, ¡Afortunadamente para su reputación! La legislación permite que los partidos coaligados postulen candidaturas comunes. Los votos se suman para la candidatura, pero cada partido aparece con su propio emblema y conserva individualmente los sufragios obtenidos*

*La ley incluso prohíbe transferir votos mediante un convenio de coalición. Es decir, una alianza puede acumular votos, pero no puede trasladar automáticamente prestigio, identidad, estructura ni confianza ciudadana. Por eso, la ecuación de los ceros debe entenderse como una metáfora de credibilidad, no como una descripción técnica del cómputo electoral. Cuatro partidos débiles no pueden por decreto convertir cuatro descréditos en una autoridad moral*

*Tampoco pueden suponer que la ciudadanía olvidará trayectorias, contradicciones, viejas complicidades, derrotas, administraciones cuestionadas o dirigentes reciclados únicamente porque ahora aparezcan bajo una misma manta. Doña política no es una suma mecánica. Es una combinación de identidad, organización territorial, liderazgo, memoria social y confianza. La debilidad puede sumarse, pero también puede multiplicarse*

*Esta alianza formada por entes sin presencia suficiente puede terminar amplificando sus carencias: más dirigentes exigiendo candidaturas, más grupos reclamando cuotas, más conflictos internos, más vetos cruzados y menos claridad programática. En ese escenario, la alianza deja de ser un instrumento para competir contra el gobierno y se convierte en una disputa interna para determinar quién administrará la derrota. Prudencia, estamos ante dos partidos políticos agónicos que patalean, un recién nacido y un neonato anencefálico. Pitágoras no falla: “0+0+0+0=0”*

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*SEPTIMO SELLO*

*PRI, PRD, Somos México y una anencefálica organización local no provienen de la misma tradición política. No tienen necesariamente la misma visión sobre política económica, programas sociales, seguridad, inversión privada, relación con la Federación, derechos sociales, administración pública ni combate a la corrupción. Una coalición seria debe explicarle a la sociedad cómo resolverá esas diferencias*

*No basta con proclamar que todos coinciden en “rescatar a Tabasco”. Rescatar es un verbo, no un programa de gobierno. También es una palabra extraordinariamente cómoda, porque permite presentar al adversario como una amenaza y a los propios dirigentes como salvadores sin precisar qué harán después de ganar ¿Rescatarlo de qué? ¿De la pobreza? ¿De la inseguridad? ¿De la deficiencia hospitalaria? ¿De la falta de infraestructura? ¿De la corrupción? ¿Del desempleo? ¿De la concentración del poder?*

*SEPTIMA TROMPETA*

*Cada respuesta exige políticas diferentes, recursos presupuestales, metas, instituciones responsables y plazos verificables. Sin esos elementos, la palabra “rescate” funciona como una sirena de ambulancia sin vehículo detrás. La coincidencia negativa, es decir, el rechazo al gobierno, puede servir para iniciar una conversación. No es suficiente para gobernar*

*Una coalición construida exclusivamente contra alguien suele perder cohesión cuando alcanza el poder, porque una vez desaparecido el adversario común reaparecen las contradicciones que habían sido escondidas debajo de la propaganda. La mención de “más de un millón cien mil tabasqueños en pobreza” intenta producir un efecto emocional inmediato: transmitir que la mayoría del estado permanece atrapada en la marginación y que, por tanto, el modelo gubernamental ha fracasado*

*SEPTIMA COPA*

*El discurso habla de integrar partidos, organizaciones civiles y ciudadanos. Sin embargo, hasta ahora el protagonismo parece concentrarse en dirigentes y figuras políticas. Una verdadera alianza social no se construye solamente convocando a representantes partidistas. Ni por decoración de un presídium, sino como participantes reales en la elaboración del programa. La representación social no se presume. Se demuestra. Un dirigente no representa a los pobres por mencionarlos en un discurso*

*Tampoco representa a los empresarios por fotografiarse en una cámara comercial, ni a los jóvenes por incluirlos en un video, ni a las mujeres por colocar una candidata en la primera fila. La supuesta “gran alianza” es apenas una endeble “cena de negros”, un frágil acuerdo entre cúpulas que busca utilizar el descontento social como combustible para resolver la crisis particular de ellos mismos. No están rescatando a Tabasco*

*Hasta ahora, están intentando rescatarse a sí mismos usando de membrete al Estado. En suma: son politiquillos ricos apandillados, con cascarones vacíos que ellos mismos quebraron. Tabasco observa el primer capítulo de los 4 ceros que van contra la 4T. Quieren seguir medrando con las pluris y ahí se verá si suman, restan o siguen adelante. Un dato: les faltó sumar al 0 -cero más gordo- el llorón de Manuel Andrade*

Alfredo A. Calderón


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