El espejismo triunfal sin autocrítica de Selvan
“Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu” Proverbios 16:18
*Para tratar de explicar su grotesco paso por la dirigencia de Morena con todo el poder Jesús Selvan cantinflea. La gran ausencia del discurso es la autocrítica. Selvan reconoce errores de todos menos de sí mismo. Habla de aspirantes rebeldes, actores irresponsables, intereses particulares y opositores oportunistas, pero no menciona las omisiones de la dirigencia estatal que él encabezo*
*No explica sus hubo fallas en la selección de candidatos. No reconoce las imposiciones que llevaron a la rebelión. No admite sus deficiencias en la comunicación con la militancia. No revisa el pésimo entendimiento que tuvo de las estructuras municipales. No detalla por qué la operación política fue incapaz de evitar rupturas. No analiza si la dirigencia perdió contacto con las bases. Ni reconoce desgaste el desencanto de algunos de sus cuadros*
*En su versión, Morena sigue siendo prácticamente invencible. Solamente pierde cuando algunos de sus integrantes se comportan mal, cuando intervienen fuerzas externas o cuando la oposición aprovecha pleitos ajenos y le gana seis alcaldías. Nunca pierde porque una parte de la ciudadanía se encuentre inconforme. Nunca pierde porque un gobierno municipal como el de Huimanguillo haya decepcionado. Nunca pierde porque existan malas administraciones, soberbia, distancia social o candidatos poco competitivos*
*Ese tipo de lectura es peligrosa porque transforma al ciudadano en una figura secundaria. El elector desaparece del análisis. No se estudia por qué votó de una manera u otra; simplemente se asume que el respaldo permanece intacto y que cualquier derrota debe explicarse por conspiraciones, indisciplinas o accidentes. Una dirigencia que no escucha el mensaje de las urnas termina escuchando solamente su propia propaganda*
*Ubiquemos: Morena conserva una enorme fuerza en Tabasco, eso resulta evidente. Cuenta con estructura, presencia territorial, gobiernos, legisladores, militancia y una identidad política profundamente arraigada. Pero precisamente por esa fortaleza Jesús Selvan -que ya va de salida-, debería ser capaz de realizar una evaluación más honesta. El poder no elimina el desgaste; a veces solamente lo oculta durante un tiempo*
*Otro de los grandes errores del discurso de Selvan es su insistencia en presentar a la oposición como una fuerza derrotada, desorganizada y prácticamente inexistente. Esta descalificación busca tranquilizar a la militancia y proyectar superioridad, pero el problema de Selvan es su falta de credibilidad, desmemoriado no recuerda que esa oposición les ganó seis alcaldías*
*Es inobjetable que la oposición tabasqueña atraviesa una crisis evidente. El PRI se encuentra disminuido a una silla de ruedas y buscar cascajo para repellar su desfigurado rostro, el PAN tiene una presencia limitada; pero Movimiento Ciudadano y el PT aunque enfrentan sus propias contradicciones, los municipios que gobiernan los van a defender con uñas y dientes, salvo que haya negociaciones por debajo de la mesa*
*Una oposición débil puede ganar cuando el partido dominante se fractura. Eso ocurrió en 2024 y puede volver a ocurrir. Selvan lo reconoce parcialmente, pero extrae una conclusión equivocada: considera que basta con ordenar internamente a Morena para recuperar todos los ayuntamientos. No necesariamente. La consigna de ganar los 17 municipios puede servir para animar reuniones internas, pero la democracia no funciona mediante decretos partidistas al estilo Jesús Selvan*
*La frase más reveladora del discurso es aquella en la que Selvan sostiene que “no puede haber unidad si no hay respeto”. Sin proponérselo, el dirigente reconoce que dentro de Morena hubo sectores que no se sintieron respetados. La pregunta incómoda es: ¿Quién no respetó a quién? ¿Los aspirantes derrotados no respetaron las decisiones del partido o la dirigencia no respetó suficientemente a los aspirantes y sus bases? ¿La militancia se rebeló por ambición personal o reaccionó ante procesos que consideró injustos?*
*El balance de la dirigencia de Jesús Selván no puede medirse únicamente por el número de asambleas realizadas, las estructuras registradas o los cursos organizados. Debe evaluarse por la cohesión real del partido, la confianza de la militancia, la calidad de sus procesos internos y su capacidad de corregir errores. Desde esa perspectiva, la herencia es menos brillante de lo que él pretende, pésima en algunos municipios. Morena tiene tiempo frente a las elecciones, pero es indispensable revisar y analizar el espejismo triunfal sin autocritica de Selvan*
*SEPTIMO SELLO*
*Cuando el equipo de investigación de Armagedón revisó en enero del 2025 las dos administraciones de Jesús Selvan García como presidente municipal de Jalpa de Méndez, se dio cuenta que la historia de sus irregularidades, depredaciones y saqueos administrativos no había tenido reversa. Las cuentas reprobadas de este famoso Chucho “el roto” obligan a meditar en lo podrido que se encuentra el pasado y el futuro de quien aspira ser diputado federal. Todavía no justifica ni solventa los 47 millones, 820 mil 820 pesos de sus dos cuentas públicas reprobadas*
*SEPTIMA TROMPETA*
*¡No es posible que en un partido donde la honestidad es tan importante Selvan García sin haber rendido cuentas pueda ser diputado federal! No se trata de un invento y -él lo sabe-, simple y sencillamente la información pública está ahí y cualquier ciudadano puede tener acceso y quien denota contra los periodistas es un tipo sin solvencia moral que nunca solventó ni comprobó el pésimo manejo, derroche o desaparición de los recursos públicos de sus dos administraciones*
*SEPTIMA COPA*
*¿Qué le espera a Tabasco en manos de un irresponsable sujeto de esta calaña? ¿Dónde está la honestidad que debería presumir Selvan García? Su estandarte de político probo, honesto y digno de confianza ¿Dónde? Cierto es que vienen tiempos en los que habrá que sacar a asolear los trapos sucios al sol le pega mucho porque al no tener argumentos sólidos del por qué no solventó esos 47 millones de pesos observados por el OSFE, a Selvan García los cuestionamientos “lo agarran con la trusa debajo de la rodilla” y sobre todo golpea su imagen ante el electorado cuando quiere ser diputado*
