Ajustes de gobierno
Un ajuste o cambio es necesario en todo gobierno. El de Tabasco los ha hecho solo cuando resultan necesarios y en aras ofrecer una mayor atención a los ciudadanos.
Si bien el gobernador Javier May Rodríguez ha anunciado entradas y salidas de servidores públicos y ha concretado enroques entre oficinas de diferentes áreas a lo largo de 22 meses de administración estatal, el último movimiento ha sido el nombramiento de Alejandro Martín Juárez Durán como subsecretario de Gobierno y ante la renuncia de José Pablo Mora Gómez, quien recibió una invitación para sumarse al Gobierno Federal.
De entrada, ha habido ajustes y cambios en las áreas de Comunicación Social, en la Oficina de la Gubernatura y en las Secretarías de Seguridad y Protección Ciudadana, Ordenamiento Territorial y Obras Públicas, Bienestar, Desarrollo Agropecuario y Pesca, Turismo y Desarrollo Económico, Salud, entre otras. En algunos casos los miembros del gabinete, primero y segundo nivel, dieron un paso al costado para asumir proyectos personales y políticos; en otros, porque el ajuste o enroque era imprescindible para consolidar los ejes centrales del Gobierno del Pueblo. Es más, en su mayoría estos movimientos de piezas han sido fundamentales para apuntalar los engranes de la maquinaria gubernamental.
Ahora bien, no es cosa menor la importancia que el 2027 representa para todo gobierno, sobre todo, porque el de Tabasco estará a la mitad de camino -tres años- y porque será evaluado por la ciudadanía que acudirá a las urnas a votar por alcaldes y diputados; razón suficiente para hacer ajustes, cambios, enroques, como lo hace cualquier estratega deportivo.
Por ello, resulta imprescindible subrayar que la salida de Mora Gómez no es como intentó argumentar la oposición. Ni pierde peso político ni está al margen entre las personas de confianza del mandatario. Todo lo contrario. Bien hizo en decir José Ramiro López Obrador, secretario de Gobierno, que Mora Gómez fue invitado para ocupar una cartera en el Gobierno Federal, y extraoficialmente se sabe que estaría asumiendo la delegación tabasqueña de la Secretaría del Bienestar que aún ocupa Lorena Méndez Denis, misma que estaría en posición de buscar la candidatura morenista a la alcaldía de Comalcalco.
En este sentido, no debe de sorprendernos que la política de los gobiernos, Federal y Estatal, ha sido el impulso y la consolidación de los programas sociales a través de Bienestar, además de la presencia activa del gabinete en las comunidades con las Jornadas de Atención al Pueblo en Territorio.
Sobre el nombramiento de Juárez Durán es probable que haya sorprendido a muchos, así como a opositores. Pero más allá de que él conoce a Tabasco, porque aquí se ejerció en el periodismo radial y escrito hace un cuarto de siglo, es un conocedor de la cartografía política estatal y tiene habilidades para construir acuerdos entre diversos actores sociales. Hizo política al lado de Andrés Manuel López Obrador cuando era líder social y cuando fue jefe de Gobierno en la ciudad de México, en donde estuvo en la Dirección General de Concertación Política y Atención Social. Además, de ocupar gerencias en Petróleos Mexicanos, direcciones en las dependencias de Bienestar y Fonatur, y el de haber asumido responsabilidades en la construcción del Tren Maya, obra sexenal que supervisó y participó May Rodríguez. Lo que se traduce en experiencia y conocimiento de Juárez Durán, para fortalecer a la Secretaría de Gobierno, pieza clave en la administración a cargo de May Rodríguez.
Por esta razón, el ciudadano no debe perder de vista que el ejecutivo está ocupado en garantizarle el buen funcionamiento del gobierno con el único propósito de evitar la artritis gubernamental que sí imperó en el gobierno de Manuel Andrade, el cual se aferra -junto a su pandilla- a construir una narrativa de que el hoy mandatario está enfermo. Sin embargo, nada le ha funcionado y solo sigue quedando como un saltimbanqui en redes sociales.
