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No pasarán

No pasarán

Manuel García Javier

Conforme avanza el calendario y se acercan vertiginosamente las elecciones intermedias de 2027, el panorama para los partidos opositores —y particularmente para los llamados conservadores— luce cada vez más cuesta abajo. Recuperar el poder en Tabasco parece, hoy por hoy, una misión bastante complicada.
La 4T mantiene el paso firme y Morena conserva una amplia ventaja. Si en la elección pasada la aplanadora morenista se impuso en una proporción de ocho a uno, todo indica que la tendencia no se ha revertido. Por el contrario, sus números siguen en ascenso.
El gobernador Javier May lo ha dicho sin rodeos: la lucha no es contra él, sino contra una nueva mentalidad ciudadana. El pueblo, sostiene, ya dijo ¡ya basta! a las mentiras y no quiere, no acepta y no permitirá que regresen quienes gobernaron antes. Los llamó “malos perdedores” y hasta recurrió al sarcasmo al afirmar que en Tabasco tiene más fuerza un refresco de agua mineral que la oposición.
En la Mañanera del pasado martes, el mandatario les lanzó además un reto bastante terrenal: para ganar elecciones hay que caminar, sudar la camiseta y tocar puertas. “Que se pongan los tenis”, resumió, y salgan a convencer a la gente casa por casa.
Porque, en política, las redes sociales y el ruido mediático no sustituyen el contacto con el ciudadano.
May también cuestionó lo que considera una estrategia opositora basada en repetir una mentira hasta intentar convertirla en verdad. Y como dice el viejo refrán: la calumnia, cuando no mancha, tizna. El objetivo, a su juicio, es desgastar al gobierno.
Pero si los opositores pretenden hacerle daño a Morena, tendrán que trabajar mucho más de lo que hasta ahora han demostrado. Y no precisamente desde el escritorio.
Una de las fortalezas de la actual administración es haber cambiado la manera de gobernar. Las oficinas dejaron de ser el único punto de encuentro y el gobierno se trasladó a las comunidades. De los 205 Centros Integradores existentes en Tabasco, Javier May ha recorrido ya 153.
La oposición podrá criticar, cuestionar y hacer ruido. Está en su derecho. Pero si realmente quiere competir en 2027, tendrá que demostrar que puede hacer algo más que hablar. Y ahí está precisamente la diferencia. Por eso, rumbo al 2027, el grito parece ser claro: ¡No pasarán!. Es todo.

Manuel García Javier


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