Leyendo ahora
UDT: del corporativismo al membrete: el dilema de Bertruy

UDT: del corporativismo al membrete: el dilema de Bertruy

Alfredo A. Calderón

“El que anda en integridad anda confiado; más el que pervierte sus caminos será quebrantado” Proverbios 10:9

*El caso de Unión Democrática por Tabasco, organización ligada políticamente a Humberto de los Santos Bertruy, no debe leerse únicamente como un trámite electoral atorado entre sellos, firmas y copias ilegibles. Desde una visión unilateral sería demasiado cómodo. Y en Tabasco lo cómodo casi siempre termina siendo sospechoso, como silla nueva en oficina pública*

 

*Lo que está de fondo es más delicado: la pretensión de construir un nuevo partido local sobre una estructura que, según las observaciones del IEPCT, no logró demostrar con suficiencia tres cosas esenciales: legalidad interna, claridad financiera y autonomía ciudadana. El IEPCT negó el registro el 7 de mayo de 2026 por inconsistencias documentales y financieras, de acuerdo con reportes locales*

 

*Posteriormente, el Tribunal Electoral de Tabasco revocó esa negativa y ordenó emitir una nueva resolución; ojo, no porque declarara válido el registro, sino porque exigió mayor fundamentación y exhaustividad al Instituto. Ahí está el punto fino: el TET no limpió políticamente a la organización; corrigió jurídicamente al árbitro. Es distinto. Una cosa es decir “tienes derecho a que te expliquen mejor por qué te niegan el registro”, y otra muy diferente es decir “cumpliste todos los requisitos”*

 

*Confundir ambas cosas sería un acto de propaganda, no de análisis: la Ley General de Partidos Políticos establece que las organizaciones ciudadanas que pretendan constituirse como partido local deben obtener registro ante el organismo electoral correspondiente y cumplir requisitos legales verificables. Además, la Constitución prohíbe la intervención de organizaciones gremiales y cualquier forma de afiliación corporativa en la creación de partidos*

 

*Por eso las observaciones sobre sindicatos no son menores. Si hubo participación relevante de estructuras sindicales, el problema no es que ciudadanos sindicalizados participen, porque también votan, respiran y pagan impuestos, pobres criaturas. El problema es que una organización gremial funcione como maquinaria de afiliación, presión o acarreo político. Ahí y De los Santos Bertruy lo sabe: ya no habría ciudadanía libre, sino corporativismo disfrazado de democracia*

 

*Las fallas en estatutos, justicia interna, participación de mujeres, prevención de violencia política de género y derechos de militancia revelan una debilidad mayor: querer nacer como partido sin haber construido todavía una institucionalidad partidista seria. Un partido no es una ocurrencia con logotipo. Tampoco una franquicia para reciclar liderazgos. Es una entidad de interés público, con reglas internas, fiscalización, órganos de justicia, democracia interna y responsabilidad ante sus militantes*

 

*El tema financiero es todavía más delicado y sensible. Cuando una organización no acredita plenamente origen y destino de recursos, la sospecha política aparece sola, sin que nadie la invite. En materia electoral, son tiempos demasiado quisquillosos: el dinero oscuro no sólo compra lonas, renta salones o mueve operadores; también compra silencios, lealtades y futuras candidaturas. Y si un partido nace sin claridad financiera, nace hipotecado*

 

*En el plano político, De los Santos Bertruy busca colocar una nueva plataforma en un Tabasco donde la oposición tradicional se encuentra debilitada, fragmentada y sin discurso fresco. Su apuesta parece evidente: convertir el desgaste de los partidos nacionales en oportunidad local, error garrafal. Esa operación sólo puede funcionar si el proyecto se presenta como alternativa real, no como refugio de grupos desplazados, exfuncionarios reciclados o estructuras de conveniencia*

 

*El conflicto de interés por la relación pasada entre Vladimir Hernández Venegas, consejero del IEPCT, y la administración municipal de Centro encabezada por De los Santos Bertruy debe tratarse con seriedad. Haber trabajado en una administración anterior no prueba por sí solo parcialidad. Pero en política electoral, la apariencia también pesa. La autoridad no sólo debe ser imparcial: debe parecerlo*

 

*Cuando existe una relación administrativa previa con un actor interesado, lo prudente es transparentar, excusarse si procede y blindar la decisión institucional. Porque después vienen los discursos de “persecución” o “favoritismo” y todos fingen sorpresa, como si Tabasco hubiera nacido ayer. El gran riesgo para Unión Democrática por Tabasco es que su narrativa quede atrapada entre dos extremos: victimizarse ante el IEPCT o celebrar prematuramente la revocación del TET. Ninguna de las dos rutas sustituye el cumplimiento legal*

 

*Ubiquemos: si el expediente está débil, la política no lo cura. Si los estatutos están incompletos, el discurso de victimización no los firma. Si los recursos no están plenamente comprobados, la épica democrática no los fiscaliza. La lectura social es más profunda: Tabasco necesita opciones políticas, sí. Pero no necesita más membretes de temporada. No necesita partidos nacidos desde la nostalgia contaminada de viejos liderazgos ni desde estructuras que confunden organización social con control electoral*

 

*Necesita instituciones políticas capaces de representar causas reales: servicios públicos, seguridad, salud, agua, empleo, campo, juventud, mujeres, comunidades indígenas y municipios olvidados. Si De los Santos Bertruy pretende presentarse como alternativa, su primer examen no está en las urnas: está en el expediente. Y si una organización no puede ordenar papeles, transparentar recursos, acreditar asambleas y construir estatutos sólidos, difícilmente podrá convencer a la ciudadanía de que está lista para ordenar el poder público ese oportunismo hiede*

See Also

 

*En términos electorales, este caso puede terminar de tres maneras: con registro si el IEPCT corrige y valida; con nueva negativa mejor fundada; o con otra cadena de impugnaciones. Pero políticamente ya dejó una enseñanza: la democracia local no se improvisa en 72 horas. Un partido puede nacer del descontento, pero no puede nacer del descuido. Puede surgir contra el sistema, pero no fuera de la ley*

 

*Puede aspirar a representar al pueblo, pero no sustituir al pueblo por operadores, sindicatos o viejas clientelas. Y ahí está el verdadero dilema de, De los Santos Bertruy: demostrar si UDT es una fuerza ciudadana en formación o simplemente otro intento de convertir el cansancio social en vehículo electoral. Porque en Tabasco ya conocemos esa película. Cambian el título, cambian el color, cambian el eslogan, pero a veces el guion sigue oliendo a archivo viejo, Revisar el expediente de en comento es mirar cara a cara la disyuntiva del UDT: del corporativismo al membrete: el dilema de Bertruy*

 

*SEPTIMO SELLO*

*El registro de Somos México abre un nuevo capítulo en el pluralismo político, pero la orden de modificar su denominación, emblema y colores deja la impresión de una autoridad que pretende resolver un problema hipotético antes que se convierta en uno real. Podría existir un riesgo objetivo de confusión para el electorado, la restricción luce proporcionada y jurídicamente sana -prevenir antes que lamentar -*

 

*SEPTIMA TROMPETA*

*El argumento de que un partido puede identificarse con expresiones vinculadas a la nación parece partir de una premisa de orden: el criterio jurídico dicta que los ciudadanos podrían no distinguir entre el Estado mexicano, un partido político o una organización privada. Esa lógica termina con la disyuntiva de cuestionar el principio de libertad de asociación y de autoorganización partidista, pilares de cualquier democracia constitucional*

 

*SEPTIMA COPA*

*Ahora la última palabra corresponderá al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Su resolución no sólo definirá el nombre o los colores de un instituto político, sino que sentará un precedente sobre el alcance del derecho a la identidad partidaria y los límites de la intervención de la autoridad electoral. Porque una democracia madura se fortalece definiendo símbolos y presunciones. Después de todo, el derecho electoral existe para garantizar competencia y libertades, no para convertir el diseño gráfico en un litigio de dimes y diretes constitucional permanente. De salida: !!México ayer jugo como nunca y perdió como siempre!!*

Alfredo A. Calderón


© 2024 Grupo Transmedia La Chispa. Todos los derechos reservados