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Niños al borde de un golpe de calor en Pomoca

Niños al borde de un golpe de calor en Pomoca

Alfredo A. Calderón

“¡Ay de los que dictan leyes injustas, y de los escribanos que prescriben opresión; para apartar del juicio a los pobres, y para quitar el derecho a los afligidos de mi pueblo!” Isaías 10:1-2

 

*Tal parece que nadie escucha, nadie atiende y nadie resuelve ni siquiera los problemas domésticos en la Secretaría de Educación a cargo de doña Patricia Iparrea Sánchez, la apatía y negligencia cabalgan a la par de la intolerancia; todo es un desastre sin meditar de las graves consecuencias que para la salud de niños de edad preescolar pueden tener las terribles temperaturas sobre la humanidad de niños que apenas comienzan a vivir*

 

*La falta de energía eléctrica en el Jardín de Niños Bicentenario de la Independencia, en la zona 82 de Nacajuca, no puede reducirse a una falla técnica ni a un desperfecto aislado. Lo que revela este caso es algo más grave: una omisión institucional acumulada de casi un año, una cadena de advertencias ignoradas y un riesgo creciente para niñas y niños que tienen derecho a estudiar en condiciones dignas, seguras y saludables*

 

*El problema del sistema eléctrico interno del jardín de niños, no apareció de manera repentina. Durante meses han sido fallas recurrentes en el servicio, hasta que finalmente un falso contacto en el centro de carga colapsó por falta de mantenimiento en el cableado general. La situación descrita trasciende una simple falla eléctrica. Se trata de un problema de infraestructura escolar que puede derivar en una contingencia de salud pública y en una vulneración al derecho de la niñez a recibir educación en condiciones dignas y seguras*

 

*Resulta especialmente grave que el Jardín de Niños Bicentenario de la Independencia haya reportado durante meses las fallas y fallas de fallas internas del plantel en el suministro eléctrico sin que la SE le haya dado una solución definitiva, hasta llegar se quemara el centro de carga por falta de mantenimiento y el abandono de la SE -las fotografías ilustran la gravedad del problema-*

 

*En Tabasco, donde las temperaturas y sensaciones térmicas alcanzan niveles extremos durante gran parte del año, mantener a niños de educación preescolar dentro de aulas sin ventilación adecuada representa un riesgo real de un “golpe de calor” en niños en estado de indefensión. Los síntomas ya reportados por algunos alumnos, como dolor de cabeza y náuseas, son señales de alarma que anteceden a cuadros más severos de agotamiento por calor o golpes de calor*

 

*Situaciones tan lamentables que en niños menores de seis años de edad esos síntomas pueden convertirse rápidamente en emergencias médicas. La naturaleza no negocia con la negligencia de la burocracia, aunque ésta suele actuar como si tuviera tiempo infinito. Lo más preocupante del oficio es que evidencia una cadena de advertencias previas. La directora no está informando un problema nuevo, sino documentando la continuidad de una falla que ya había sido comunicada a las autoridades educativas a las que les ha valido*

 

*Cuando los reportes de las fallas eléctricas se acumulan, las evidencias se anexan y las afectaciones persisten, el asunto deja de ser técnico para convertirse en negligencia administrativa e institucional. La reducción en la asistencia escolar es otro indicador relevante. Los padres difícilmente expondrán a sus hijos a permanecer varias horas al espantoso calor que convierte los salones en “verdaderos hornos de exterminio” por las condiciones térmicas tan adversas*

 

*Esto impacta directamente el aprendizaje, la permanencia escolar y la confianza de la comunidad educativa en la capacidad de respuesta de las autoridades. El caso también revela una realidad frecuente en muchas escuelas públicas: la falta de mantenimiento preventivo. Mientras el gobernador Javier May lucha a diario y anuncia programas educativos, infraestructura moderna o transformación del sistema escolar*

 

*Alguien está fallando de manera dramática y es sin duda: la gente de confianza de la señora Iparrea Sánchez que no atiende los problemas más básicos porque no oyen ni escuchan suelen permanecer felices en el clima de sus oficinas, mientras que una falla eléctrica “hornea prácticamente niños” en el kínder de Valle Real, Nacajuca. Un centro de carga dañado no aparece en los discursos oficiales, pero sí determina si un niño puede recibir clases en condiciones lamentablemente deplorables*

 

*Resolver de manera inaplazable el problema eléctrico no debe verse como una simple reparación de cableado, sino como una medida apremiante de protección civil, salud pública y garantía del derecho a la educación de niños menores de seis años de edad. Porque cuando el jardín de niños Bicentenario de la Independencia en Valle Real, en Nacajuca advierte reiteradamente un riesgo y nadie responde, la responsabilidad deja de estar en el desperfecto técnico y comienza a recaer en quienes tuvieron la obligación de atenderlo y por negligencia no lo hacen*

 

*Y cuando se trata de niños de preescolar, esperar a que ocurra una tragedia para actuar no es administración pública; es negligencia. La señora Patricia Iparrea tiene todavía la oportunidad de actuar antes de que ocurra una emergencia mayor o un golpe de calor deje sin vida una criatura, Tabasco sea otra vez noticia nacional y tenga que ordenar se resuelva un problema menor que se soslayó, ahora sí, a la tabasqueña: “después del niño ahogado, el pozo tapado”. Un grito a tiempo es suficiente porque el riesgo es que hay “niños al borde de un golpe de calor en Pomoca”*

 

*SEPTIMO SELLO*

*El odio como factor político: En política hay rivalidades, diferencias ideológicas, disputas por espacios de poder y hasta traiciones que llegan a ser irreconciliables. Nada nuevo bajo el sol tabasqueño. Lo que sí llama la atención es cuando una decisión partidista de darle un lugar de privilegio al diputado Erubiel Alonso provoca división y reacciones tan intensas o histéricos arrebatos pasionales que terminan convirtiéndose en tema de conversación dentro de la propia clase política*

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*La imprevista llegada de Erubiel Alonso a Movimiento Ciudadano ha dejado al descubierto una evidente incomodidad en el alcalde de Tacotalpa, Ricky Arcos. Tan visible ha sido su histérico malestar generando que los comentarios comenzaran a multiplicarse entre quienes observan el ajedrez político local. En la mesa de café, uno soltó una frase cargada de ironía: “No hay peor odio que el de las wilas de Constitución”*

 

*SEPTIMA TROMPETA*

*Otro quiso superar la ocurrencia y sentenció: “No hay peor odio que el de los hidrocanovis o locas”. Pero fue un tercero quien encontró la frase que terminó circulando de boca en boca: “No; peor que esos dos, el odio más terrible que yo conozco es el del corazón de Ricky Arcos”. La expresión, exagerada y mordaz como suelen ser los comentarios de café político, refleja una percepción que comienza a instalarse: que el alcalde ha asumido la incorporación de Erubiel Alonso no como una decisión partidista, sino como un agravio personal*

 

*Y ahí radica el riesgo. Cuando la política se procesa desde la emoción y no desde la estrategia, las decisiones suelen perder racionalidad. Los partidos son organismos vivos; incorporan perfiles, desplazan liderazgos, construyen alianzas y modifican correlaciones de fuerza. Quien pretende congelar esa dinámica termina enfrentándose a una realidad que no puede controlar. La verdadera prueba para un liderazgo no es cómo actúa cuando todo ocurre conforme a sus deseos, sino cómo responde cuando las circunstancias favorecen a otros actores*

 

*SEPTIMA COPA*

*La madurez política consiste en administrar diferencias sin convertirlas en guerras personales. Porque al final, las incorporaciones, las candidaturas y las alianzas pasan. Lo que permanece es la imagen pública de quienes reaccionan ante ellas. Y en política, pocas cosas desgastan más que proyectar resentimiento. Dicen que el odio nubla el juicio ante la división que ha comenzado a tejer -sin querer Karla Rabelo-*

 

*Si los comentarios que hoy recorren los corrillos políticos tienen algo de verdad, el desafío para Ricky Arcos no es Erubiel Alonso. El desafío es evitar que la animadversión termine convirtiéndose en su principal adversario político. Después de todo, la historia demuestra que muchos líderes no fueron derrotados por sus enemigos, sino por desequilibrios emocionales o sus histéricos arrebatos pasionales que nunca lograron controlar*

Alfredo A. Calderón


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