El cacao del futuro
Mientras algunos siguen empeñados en minimizar todo lo que huela a bienestar social, en Tabasco el cacao comenzó a escribir una nueva historia. Y no es discurso. Son inversiones, mercado, empleo y futuro.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo vino a la tierra del cacao a anunciar lo que durante décadas nadie quiso hacer: darle valor industrial al producto que durante años enriqueció intermediarios, pero dejó en el abandono a miles de productores tabasqueños.
La Planta Agroindustrial de Chocolate Bienestar que se construirá en Comalcalco no es cualquier obra. Representa el inicio de una nueva etapa económica para Tabasco. Son 110 millones de pesos de inversión para procesar cacao tabasqueño, generar empleos y convertir la riqueza del campo en desarrollo regional.
Y mientras los opositores se burlan hasta del nombre del chocolate, 17 mil productores esperan algo mucho más importante que las críticas: un precio justo para su cosecha y la posibilidad de vivir dignamente de su trabajo.
Ahí está la diferencia entre quienes hablan desde el escritorio y quienes conocen la realidad del campo.
El gobernador Javier May Rodríguez lo entiende perfectamente. A invitación de la presidenta viajará a la capital para, junto con la directora de Alimentación para el Bienestar. María Luisa Albores, implementarán el proyecto “Precio Justo para el Cacao de Tabasco”, buscando que la utilidad del chocolate no se quede en las grandes marcas ni en los coyotes de siempre, sino en manos de quienes siembran y producen.
Porque durante años el cacao tabasqueño fue famoso en el mundo, pero los productores siguieron siendo pobres. Otros industrializaban, otros exportaban y otros ganaban.
Hoy el modelo pretende cambiar de raíz: producir, transformar, comercializar y exportar desde Tabasco.
Y eso es lo que verdaderamente molesta a algunos.
Les incomoda que el gobierno impulse marcas propias; les irrita que se hable de bienestar; les enfurece que el dinero pueda quedarse en las comunidades rurales y no en los monopolios de siempre.
Pero más allá de la grilla y del odio político, la realidad es contundente: el cacao sí tiene futuro y Tabasco también.
La firma del Acuerdo Global Modernizado México-Unión Europea abre además una puerta enorme para exportar cacao y chocolate tabasqueño al mercado europeo. Ya no se trata únicamente de sembrar; ahora se trata de competir, industrializar y vender.
El grano ya es presente prometedor porque ya la presidenta y el gobernador entendieron que el futuro también podía oler a chocolate. Es todo
