Grotesco mensaje de exclusión de Soledad Villamayor
“ _Y castigaré al mundo por su maldad, y a los impíos por su iniquidad; y haré que cese la arrogancia de los soberbios, y abatiré la altivez de los fuertes_ ” Isaías 13:11*
*En Tabasco no todas las universidades nacen iguales. Algunas nacen con presupuesto, padrinos y alfombra roja. Otras nacen con tierra donada y con enemigos llenos de odios y resentimientos. Esa universidad incómoda tiene nombre: la Universidad Popular de los Ríos (UPR) Campus Jonuta. Aclara el columnista: esta historia no es educativa. Es política*
*Y como toda historia política mal resuelta, huele a silencios, exclusiones y cálculos. Una universidad fundada hace 25 años comentó en su perfil de Facebook, el párroco de la Iglesia de San José Obrero de Infonavit-Atasta, quien es originario de Jonuta, el padre Avelino Cortes Telles dijo: “ _es motivo de preocupación”_ ante los compromisos realizados por la mandataria federal en su reciente visita a este lugar*
*“ _La (UPR) actualmente oferta siete licenciaturas como institución de educación superior legítima y legal_ ” que no las tiene la Universidad Rosario Castellanos, ubicó contundente el anciano sacerdote. La UPR camina desde entonces en la intemperie institucional: tiene suelo, tiene historia, tiene comunidad, pero no tiene reconocimiento pleno. No porque no exista, sino porque no conviene que exista*
*Porque su origen está marcado. Porque su fundador tiene nombre: Francisco Alfonso “Tito” Filigrana Castro. Y porque ese nombre incomoda al poder. Ahí aparece la sombra de María Soledad Villamayor Notario. No como villana de similar caricatura, sino como pieza de un tablero donde el reconocimiento no siempre depende de la ley, sino de la afinidad, sus odios y resentimientos le impiden darle un merecido espacio de honor a los docentes de la UPR*
*Ubiquemos: primero fue el terreno. Intentaron arrebatárselo a la UPR -campus Jonuta-. Pero la donación formalizada Por Avelino Cortes entre 2023 y 2024 cerró la puerta jurídica. El suelo ya no era negociable. Entonces cambiaron la estrategia. Si no puedes quitarle la tierra, le niegas el nombre. Si no puedes desaparecerla físicamente, la borras institucionalmente. Y así, una universidad del pueblo quedó en ese limbo perverso: existe, pero no cuenta; forma, pero no valida; enseña, pero no certifica. Eso no es descuido. Eso es un daño demoniaco a la educación jonuteca*
*Añada: el 15 de noviembre de 2025 en Jonuta, Tabasco, la presidenta Claudia Sheinbaum, anunció que se construirá un campus de la Universidad Nacional Rosario Castellanos (UNRC) en dicho municipio para cumplir con el objetivo de que las y los jóvenes estudien cerca de sus hogares. Es decir, se cocina otra figura: una nueva universidad, otro nombre, otra narrativa*
*Quizás la presidenta Sheinbaum ajena a la historia de Jonuta, no conoce el contexto, para los jonutecos la nueva universidad aparece no como complemento, sino como sustitución elegante. Como esos relevos que no se anuncian, pero se ejecutan. No es coincidencia. Es desplazamiento. Y en medio de ese tablero, el gesto de menosprecio de Soledad Villamayor revela la pequeñez de su visión política: no hubo invitación al Día del Maestro a los docentes de la UPR -campus Jonuta-*
*Un acto simbólico, dirán algunos. Un mensaje político, en realidad. Porque excluir también es gobernar. Porque invisibilizar también es ejercer poder ¿Es violación de derechos humanos? Todavía no en el sentido jurídico pleno. Pero sí es una señal de algo más profundo: el uso de la desestima y el desecho como arma política. Hoy no los invitan. Mañana no los reconocen. Pasado mañana, simplemente no existen. De esa manera asesinan a las instituciones incómodas: no con decretos, sino con indiferencia administrada*
*Mientras tanto, los estudiantes de la UPR, esos que a diario se esfuerzan quedan atrapados en la peor de las incertidumbres: la de estudiar en un lugar que el poder decide o salir de su tierra. Porque en Tabasco, como en los viejos reinos, no basta con tener tierra para existir. Hace falta algo más peligroso: el permiso del poder*
*Pareciera cosa menor el menosprecio de Soledad Villamayor, cierto tiene fondo político, pero también un componente jurídico-administrativo que conviene separar para que el argumento como institución educativa no pierda fuerza. Aunque traten de desaparecer o ignoren a los docentes de la UPR campus Jonuta la donación formal por parte de Avelino entre 2023–2024, es un acto jurídico que genera derechos reales*
*Para revertirlo no basta con el menosprecio político de la alcaldesa: tendría que existir una causa legal (nulidad, incumplimiento de condiciones, irregularidades en el acto, etc.). Perversidad hay: los intentos previos de “quitar el terreno” de parte de Erik Garrido -si no prosperaron- es porque jurídicamente no es tan sencillo desmontar esa donación*
*El punto más delicado está en el reconocimiento oficial de la universidad. Una institución educativa en México no se consolida sólo por tener terreno o instalaciones, necesita: Registro oficial o incorporación (RVOE u otra figura según el nivel), validación de planes de estudio, reconocimiento por parte de autoridad educativa competente, está en una zona gris: operando de facto. Eso la vuelve vulnerable políticamente*
*Nada más siniestro que llevar los conflictos políticos entre la alcaldesa y otros actores: quien fundó la universidad es adversario político de María Soledad Villamayor; por ello, el conflicto deja de ser educativo y se vuelve un conflicto de poder, gobernar con las vísceras es el peor de las herencias en la historia*
*Parecería un detalle menor el no invitar a la institución a eventos oficiales -como el Día del Maestro- no es ilegal por sí mismo, pero sí da idea de la calidad y naturaleza de la alcaldesa; lo peor, de su grotesco mensaje de exclusión de Soledad Villamayor*
*SEPTIMO SELLO*
*El posicionamiento vertido hace unos días por el diputado federal Julio Gutiérrez Bocanegra frente los tiempos electorales que vienen tiene varias capas que conviene separar para entender su alcance real, más allá del discurso de aspiración. Primero, el diputado se coloca desde ahora como contendiente natural en Macuspana*
*Su dicho no es casual: en Morena, donde las definiciones pasan por encuestas y equilibrios internos, quien logra instalar su nombre con tiempo suele partir con ventaja. Su insistencia en que “ganará la encuesta” no es tanto una predicción como una estrategia de posicionamiento, su recorrido en territorio le da el pulso: construir la percepción de inevitabilidad*
*SEPTIMA TROMPETA*
*Segundo, introduce un elemento relevante: la exigencia de neutralidad partidista. Cuando advierte contra “cartas marcadas”, está enviando un mensaje doble. Hacia arriba, a la dirigencia estatal, marcando límites; hacia abajo, a la militancia, colocándose como defensor de la equidad interna. Este tipo de discurso suele aparecer cuando hay señales -reales o percibidas- de que otros actores también están siendo impulsados. Es, en esencia, una forma preventiva de blindarse frente a una eventual decisión adversa*
*Tercero, su planteamiento sobre los filtros éticos y técnicos (UIF, anticorrupción, toxicológicos, psicométricos) conecta con una línea discursiva nacional impulsada por Ariadna Montiel. Aquí busca alinearse con el discurso de depuración interna del movimiento, pero también elevar la vara del proceso, lo cual le conviene si considera que su trayectoria es más sólida que la de otros aspirantes. No es solo una propuesta ética; es también una jugada comparativa*
*SEPTIMA COPA*
*Cuarto, su afirmación de ser “el único” que garantiza triunfo, gobernabilidad y operación política introduce un punto delicado. En términos políticos, ese tipo de certeza absoluta suele generar dos efectos: fortalece su narrativa de liderazgo, pero al mismo tiempo puede tensar relaciones internas con otros aspirantes*
*Quinto, hay una lectura de proyección a largo plazo. No se limita al 2027, sino que vincula la elección municipal con la gubernatura de 2030. Esto revela que su aspiración no es solo administrativa (una alcaldía), sino estratégica: formar parte del engranaje político que influirá en la sucesión estatal. Es una señal de que entiende la elección municipal como pieza de un tablero mayor*
*En síntesis, no es un pronunciamiento improvisado, sino un mensaje cuidadosamente construido: posicionamiento temprano, advertencia a la dirigencia, alineación con la narrativa nacional y construcción de una candidatura basada en experiencia*
