Tabasco: El mismo patrón de guerra sucia desde hace 3 sexenios
De Primera Mano
Han cambiado los partidos en el poder en Tabasco, pero el patrón de linchamiento mediático en la clase política sigue intacto. Por lo menos en los últimos tres sexenios se repite un mismo libreto: un personaje permanece vigente y mueve los hilos desde las sombras y activa, cuando conviene, las metrallas políticas.
Aquí los datos duros, irrefutables:
1.- En la sucesión de 2012, el favorito del gobernador priista Andrés Granier Melo era su “hijo político” Luis Felipe Graham Zapata, entonces secretario de Salud. Sin embargo, otro aspirante con peso propio era el secretario de Gobierno, Humberto Mayans Canabal, “hermano” político del jefe del Ejecutivo.
Graham era, por mucho, la carta más sólida del PRI. Esa circunstancia provocó que desde el interior del propio gabinete se le desatara una despiadada estrategia de desgaste, ejecutada claramente por su compañero de equipo y rival interno.
Mayans —según es del dominio público— se valió de su cuñado, Adán Augusto López Hernández, quien filtró información confidencial de la administración (que le proporcionaba el esposo de su hermana) en contra de Luis Felipe. Ese material fue detonado en la Cámara de Diputados por una priista y un panista.
Una de esas personas —la que tiene fama pública de no conocer los filtros— ha contado en espacios abiertos, incluso en cafés, que el propio Adán López (entonces perredista) les entregó a ella y al legislador panista los datos filtrados por Mayans sobre la compra de salmón realizada por la Secretaría de Salud que encabezaba el puntero de la sucesión.
Se trató apenas de 250 gramos de ese pescado, pero el episodio dio para ocho columnas en el diario nacional Excélsior, en una nota que, a todas luces, perseguía un solo objetivo: descarrilar a Graham Zapata.
Lo demás es historia conocida. Lo relevante es exhibir el método y a quienes lo operan.
2.- Hacia el final del gobierno de Arturo Núñez Jiménez, cuando Adán López ya era mandatario electo, se activó una campaña mediática para intentar encarcelar a Gustavo Rosario Torres, entonces secretario de Gobierno.
El fallecido Rosario Torres era enemigo declarado de Humberto Mayans, primo del nuevo gobernador. En esta ocasión, la misma priista que atacó a Graham no podía presentarse en la estación de radio de siempre a “tirarle tierra”, pues además de decir que era su amigo, lo respetaba: el desaparecido político tenía la mano pesada y era temido.
Por eso, la estrafalaria política “opositora” envió a su operador de siempre a denunciar al funcionario saliente por presuntamente haber inflado el precio de un dron adquirido en la administración de Núñez.
El personaje utilizado para golpear a Rosario venía de ser operador de guerra sucia de Roberto Madrazo Pintado y, ya durante el gobierno de Adán López, trabajó con él en asuntos de “cañerías” y ataques políticos.
3.- Ahora, en el gobierno de Javier May Rodríguez, adversario irreconciliable de López Hernández, vuelven a aparecer los mismos rostros: la priista y su figura de confianza, enviados otra vez a los micrófonos de la radio. Ella, en realidad, funge como titiritera.
Nota: el contrabando de ganado proveniente de Guatemala es un tema candente, una auténtica papa caliente que en regiones ganaderas de Chiapas y Veracruz ya ha cobrado vidas humanas.
Sin embargo, el hecho de que el senador Adán López extraiga esa información y la use como arma política, mediante el mismo equipo de ataque mediático que hoy opera bajo el paraguas del PAN estatal, le resta seriedad y desactiva la importancia pública que el tema exige.
En resumen: la guerra sucia orquestada por Adán López primero contra Graham Zapata, después contra Gustavo Rosario y ahora contra Javier May, deja huellas dactilares inconfundibles: utiliza a la priista, esta mueve a su alter ego, y ambos lanzan la piedra desde las mismas ondas hertzianas.
