Crónica: Un buen bateo, jardineros de fuerte brazo y una bola de foul, razones de la afición para un gran primer partido de Olmecas
Lanza “El Zurdo” Javier May primera pelota desde el diamante; el bateador que lo acompaña es el presidente del equipo cabezón, Daniel Gómez, y el jugador local, Alan Espinosa.
Las estrellas de los Tigres de Quintana Roo y de los Olmecas de Tabasco abandonaron el campo de juego para dejar en el montículo a “el Zurdo” Javier May Rodríguez, a su catcher Alan Espinosa y al bateador Daniel Gómez. Los tres designados para el honorable ritual de lanzamiento de la primera bola y dar paso a la nueva temporada de la Liga Mexicana de Beisbol con el esperado “play ball” recorriendo el Estado Centenario 27 de Febrero.

Los honorables “cabezones”, con la camisa bien puesta, intercambiaron miradas en corto y tras un choque de manos deportivo, cada uno se colocó en la posición designada. “El Zurdo” lanzó la pelota que fue imposible de batear por el que estaba en la caja. Alan Espinosa, jugador local, recogió la bola y así cumplió con la afición.
En esos breves pero intensos segundos, el aliento contenido de la afición fue interrumpido por un par de gritones, que ni siquiera eran aficionados visitantes, pero que no fueron secundados por la auténtica fanaticada, contenta de ver al Gobernador de Tabasco coronar su esfuerzo por el deporte en esta memorable apertura y que antes de todo, llenaron de sentimientos positivos y algarabía el estadio.
Desde las gradas, al afortunado Roberto Herrera le agradó que el Gobernador hiciera acto de presencia en el partido inaugural, en el que justamente el primero atrapó una nueva bola de foul.
Sentado entre el jardín izquierdo y el home, en la parte superior de las gradas, el joven preparatoriano confesó que la bola atrapada es la número 85 que ha llegado a sus manos y deseó con todo su corazón de gran fan cabezón, que la misma traiga suerte a sus Olmecas.
“Me ha gustado coleccionar las bolas que me caen. Poseo una colección de un jarrón lleno, donde tengo contadas 84 pelotas. A ver si esta le da suerte este año al equipo, que tiene un buen bateo y jardineros con buen brazo”, apuntó el joven con mucho conocimiento del Rey de los Deportes en una pausa, enfundado en su gorra y traje azul.

Acompañado de su padre, de quien heredó el gustó por el juego, Herrera reveló que cada pelota que atrapa procura la firmen los jugadores que vienen de grandes ligas al estadio.
Quizá pronto esté en la nueva la firma de Luis Enrique Cessa, que ha estado con los Yanquees de New York y los Rojos de Cincinnati. “La verdad me gustó la apertura de temporada, le metieron producción este año”, dijo antes de bajar los escalones y unirse a su orgulloso padre para continuar el juego.
La afición también se soltó apenas comenzaron avanzar las primeras entradas. Cuando la bola se iba hacia foul por el jardín derecho, sin que pudieran atraparla los visitantes, alguien rompía la tensión con ingeniosas ocurrencias: “¡Denle un canasto para que la atrape!”, se oía entre carcajadas. O cuando desde el parlante, el narrador oficial advirtió ecuánimemente: “Cuidado con las pelotas, les suplicamos no perder el juego por su seguridad”.
Entre las butacas llenas hubo quienes venían desde puntos distantes del estado. Una pareja confesó viajar desde Palo Mulato, La Venta, municipio de Huimanguillo. Y lo hacía religiosamente desde la temporada pasada. “Las instalaciones las veo muy bien, el ambiente se pone muy bonito”, coincidieron.
Otra pareja que venía acompañada de su hija adolescente y era del municipio de Centro, calificó a toda la afición del juego inaugural de “hermosa, porque Tabasco se distingue por esa pasión que se pone la camiseta”.
El padre de familia pronosticó que con Luis Cessa a los Olmecas les irá súper bien. “Veo un equipo fortalecido, con buenos extranjeros, hicieron una buena pretemporada, esperemos que siga ese paso ganador”, vaticinó el entusiasta “cabezón”.
Sobre la participación del “Zurdo” May Rodríguez en el primer lanzamiento de Olmecas, el fan del equipo aseguró: “¡Qué bueno que nuestro Gobernador Javier May está al frente de la batalla, junto con el presidente del equipo! Si él apuesta al beisbol, la gente lo vamos a querer más, porque Tabasco es cien por ciento beisbolero”.
Como todo aficionado de gran corazón reconoció estar agradecido porque “esto no se da de la nada —señalando las gradas—, es una inversión, si nosotros como aficionados no participamos en ello, créame que no va a haber un buen espectáculo, por eso tenemos que ser partícipes de ello, y hay que motivar a nuestro señor Gobernador, a que siga apostando, tenemos un buen equipo de inicio, y espero que sea un arranque favorable”, agregó.
La mascota llamada Pochi no dejó de pasearse por el campo y ser aplaudida por los fans que pintaron el graderío con los colores verdes, azul y blanco del equipo y donde, por cierto, también se vio al ramillete de flores de la Feria Tabasco 2026.
