ISSET: la obligación de May de ir contra Granier y Núñez
De Primera Mano
Para que no quede en un simple anuncio, la administración de Javier May Rodríguez está obligada a proceder por la vía que corresponda contra los exgobernadores Andrés Granier Melo y Arturo Núñez Jiménez por el quebranto financiero del Instituto de Seguridad Social del Estado de Tabasco (ISSET).
El martes, el mandatario responsabilizó al priista Granier y, en menor medida, al perredista Núñez, al asegurar que durante las administraciones de estos comenzó la crisis que hoy obliga al gobierno estatal a destinar cada año recursos adicionales para cubrir prestaciones de trabajadores y jubilados.
Sostuvo que el organismo atraviesa una situación crítica que el estado se ve forzado a rescatar de manera periódica, mientras su administración prepara un plan sustentado en un estudio actuarial para sanear sus finanzas.
“Viene agudizándose y empezó con el gobierno de Andrés Granier, que fue el responsable del quebranto; después (lo continuó) Arturo Núñez. Se dejaron de cumplir compromisos con el ISSET; le retenían a los trabajadores, pero no le enteraban al ente o no le depositaban el recurso al ISSET”, acusó.
May Rodríguez afirmó que esa práctica provocó un deterioro financiero acumulado en el instituto, situación que —subrayó— está documentada.
“Tenían un problema financiero (en el gobierno) y se les hacía muy fácil a estos (Granier y Núñez), que hoy son los paladines de la anticorrupción, los zares anticorrupción, retener el recurso al trabajador, pero no enterarlo ni depositarlo a la cuenta del ISSET, sino usarlo para tapar problemas financieros que tenían y que no podían resolver”, dijo, visiblemente molesto.
Agregó que la reforma aplicada al sistema de seguridad social estatal en años recientes fue una estrategia para “ganar tiempo”, pues implicó incrementar las cuotas de los trabajadores para cubrir el boquete financiero.
La magnitud del problema ya había sido expuesta al inicio de la actual gestión. El director del ISSET, Rodolfo Lehmann Mendoza, informó entonces que el fideicomiso de pensiones y jubilaciones del instituto presenta un faltante superior a 2 mil 700 millones de pesos, derivado de manejos y egresos acumulados a lo largo de los años. Ese dato fue presentado ante la llamada Comisión de la Verdad creada por el Congreso local para revisar las finanzas del organismo.
May adelantó que el plan para rescatar al ISSET y garantizar el fondo de retiro de los trabajadores será de largo plazo.
Pero si el jefe del Ejecutivo sostiene que el origen del quebranto está en administraciones anteriores y que existen evidencias documentadas, lo que sigue no debería ser solo el rescate financiero: también tendría que venir la rendición de cuentas.
