¿Andy pierde fuerza también en Tabasco?
Por Rodulfo Reyes
5 marzo, 2026
De Primera Mano
En Tabasco es de interés público el descenso del capital político de Andrés Manuel López Beltrán porque representa una corriente que busca imponer las candidaturas de Morena en 2027, incluso pasando por encima del gobernador Javier May Rodríguez.
Lo que parece estar ocurriendo con el aún secretario de Organización de la dirigencia nacional de Morena es que está perdiendo los apoyos que le transfería en automático su padre, el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
En los últimos meses, López Beltrán ha comenzado a registrar niveles de rechazo que lo colocan entre los políticos peor evaluados del país.
Por ejemplo, una encuesta reciente de la empresa México Elige lo ubica con 75.4 por ciento de opinión pésima, el nivel más alto de desaprobación entre figuras políticas nacionales.
Detrás de él aparecen el gobernador morelense Cuauhtémoc Blanco, con 74.5 por ciento, mientras que el senador tabasqueño Adán Augusto López Hernández alcanza 73.4 por ciento.
Se trata de un dato duro que le pega en el plexo: cargar con niveles tan altos de rechazo le resta margen de maniobra y reduce su capacidad de factótum dentro del partido fundado por su padre.
Otra medición, elaborada por GobernArte en febrero pasado, confirma el mismo fenómeno. En este ejercicio sobre posibles candidatos de Morena a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, López Beltrán apenas
alcanzó 1.6 por ciento de las preferencias, quedando en el fondo de la lista.
La distancia con los punteros es abismal. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, aparece con 41.3 por ciento; la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, con 21.1; y el director del Metro capitalino, Adrián Rubalcava, con 20.3.
Incluso funcionarios con menor exposición pública lo superan con amplitud: el secretario de Gobierno capitalino, César Cravioto; la coordinadora de Comunicación Ciudadana, Ana María Lomelí; y el alcalde de Álvaro Obregón, Javier López Casarín.
El deterioro de la imagen del hijo del expresidente coincide con varias polémicas que han rodeado su figura desde 2025. Entre ellas, la difusión de un viaje de lujo a Japón, donde se hospedó durante dos semanas en el hotel The Okura Tokyo, con gastos que superaron los 177 mil pesos en hospedaje, spa y consumo en restaurantes.
Durante esa estancia también trascendió el pago de una cena cercana a 47 mil pesos y la compra de una obra de la artista japonesa Yayoi Kusama, valuada en alrededor de 30 mil dólares. Todo ello contrastó con el discurso de austeridad que ha caracterizado a la llamada Cuarta Transformación.
Pero el debilitamiento de Andy no solo tiene implicaciones nacionales, sino que también impacta en Tabasco.
Durante los últimos años, el hijo del expresidente fue visto como un actor con capacidad para impulsar proyectos políticos en su estado natal. Así se explica el posicionamiento del secretario de Ordenamiento Territorial y Obras Públicas, Daniel Casasús Ruz, quien aspira a competir por la alcaldía de Centro en 2027.
Casasús ha sido considerado uno de los cuadros cercanos a López Beltrán. Sin embargo, la pérdida de fuerza política de Andy lo debilita automáticamente.
Más aún porque en el escenario estatal parece pesar más la línea del gobernador Javier May Rodríguez, quien —según diversas señales políticas— tendría mayor cercanía con el diputado local Jorge Bracamonte Hernández como posible carta para la presidencia municipal de Centro.
En otras palabras, si Andy deja de ser un factor político real, también se reduce la viabilidad de los proyectos que dependen de su influencia.