Tabasco: Caída de El Mencho incomoda a gente de Adán López
De Primera Mano
La eliminación de El Mencho no cayó bien en el entorno del ex presidente Andrés Manuel López Obrador. Esto pudo verse con nitidez en su tierra, Tabasco, donde priístas identificados con el senador Adán Augusto López Hernández “tomaron” las armas digitales para atizar el caos contra la administración de Claudia Sheinbaum Pardo ante el manotazo en materia de seguridad que rompe con la política de abrazos, no balazos de su antecesor en Palacio Nacional.
El operativo del domingo en Tapalpa, Jalisco, que acabó con el narcotraficante más peligroso del país, Nemesio Oseguera Cervantes, fractura la narrativa de contención que predominó en el sexenio pasado y abre la puerta a una estrategia distinta frente al crimen organizado.
Con ese lance Sheinbaum está asumiendo costos políticos y de seguridad que antes evitaba el régimen, lo cual incomoda a quienes defendían la línea gubernamental del pasado reciente; el episodio que mantuvo al país en vilo durante 24 horas también se percibe como gesto de autonomía presidencial.
En adición, la andanada contra el jefe del CJNG exhibe tensiones dentro de la esfera oficial y perfila un cambio de estilo en el ejercicio del poder, con repercusiones que podrían sentirse en la política nacional y en la relación con Estados Unidos.
En la cuna del poeta Carlos Pellicer Cámara, la corriente del oriundo de Macuspana mantiene presencia dominante desde 2012 que ganó la gubernatura, un sexenio antes de que se instalara en Palacio Nacional, y se le sigue considerando su bastión.
En este grupo es figura destacada el senador López Hernández, quien, pese al menoscabo en imagen tras revelarse que su ex secretario de Seguridad Hernán Bermúdez Requena dirigía La Barredora, conserva influencia en el vinotinto.
En 2023, que buscó la candidatura presidencial de Morena, al ex secretario de Gobernación lo respaldó parte de la vieja clase priísta, de manera destacada el ex gobernador Manuel Andrade Díaz, cuya campaña por la gubernatura en 2000 la coordinó el propio López Hernández.
Pese a la cercanía con Adán, el ex mandatario es furibundo antilopezobradorista y en esa faceta ha mantenido una ráfaga constante contra Sheinbaum, cuyo golpeteo arreció cuando competía con su paisano “el otro López”; en los hechos, Andrade ayudaba a la causa de su coterráneo pegándole a la mujer que luego se convirtió en la primera presidenta de México.
Este domingo, mientras la nación seguía con angustia en tiempo real la cacería de El Mencho, el priísta le daba rienda suelta a su encono propalando en redes sociales noticias falsas que atizaban el pánico ciudadano, como la supuesta ocupación del aeropuerto internacional de Guadalajara por parte criminales o presuntos incendios en oficinas del Banco del Bienestar en Tabasco.
Incluso divulgó llamados apócrifos atribuidos a la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) sobre suspensión de clases, generando confusión entre la comunidad estudiantil y alimentando el caos en el ecosistema tabasqueño.
Aun advertido de la falsedad, el ex mandatario no retiró los mensajes, convirtiéndose así en gatillero digital de las voces que se alzaron contra Sheinbaum por descabezar al CJNG.
Para su información…
EL EX GOBERNADOR Andrade, por cierto, fue uno de los primeros políticos tabasqueños en salir a defender a Hernán Bermúdez, quien, según las autoridades, es un jefe criminal. Cuando detonó el escándalo del presunto cabecilla de La Barredora, el priísta dijo que el caso no obedecía a que el gobierno de Javier May buscara justicia, sino que su intención era afectar al senador López Hernández. El llamado Comandante H fue subsecretario de Gobierno en la administración de Andrade, y en ese cargo fue arraigado por la SIEDO tras ser involucrado en el homicidio del veracruzano Ponciano Vázquez Lagunes, señalado en su momento por ser parte de la delincuencia organizada. Ni Andrade ni Adán López se enteraron que estuviera relacionado con criminales. Ha trascendido que el exfuncionario tabasqueño ya ha sido requerido por el gobierno de Donald Trump.
