Estados Unidos formaliza su salida de la OMS tras decisión impulsada por Trump
El gobierno de Estados Unidos concretó su salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una decisión que se originó el 20 de enero de 2025, cuando Donald Trump, horas después de asumir su segundo mandato, firmó una orden ejecutiva para abandonar el organismo internacional.
Según informaron medios estadounidenses, el Departamento de Salud y Servicios Humanos completó el proceso esta semana, una vez vencido el plazo legal que exigía notificar la decisión con un año de anticipación y cubrir todas las cuotas pendientes. Con ello, el retiro quedó formalmente cerrado.
Críticas a la gestión de la pandemia
El decreto firmado por Trump retoma los argumentos expuestos desde 2020, cuando su administración notificó por primera vez la intención de abandonar la OMS. Entre las razones citadas figuran una supuesta mala gestión durante la pandemia de COVID-19, fallas en la respuesta a crisis sanitarias globales y la incapacidad del organismo para aplicar reformas urgentes.
El documento también cuestiona la influencia política de algunos Estados miembros y sostiene que la organización no demuestra suficiente independencia en sus decisiones.
Reclamos por aportaciones financieras
Otro punto central de la orden ejecutiva fue el esquema de contribuciones económicas. Trump calificó de “injustamente onerosos” los pagos exigidos a Estados Unidos y los comparó con los de China.
Como ejemplo, señaló que el país asiático, con una población tres veces mayor que la estadounidense, aporta casi 90 % menos a la OMS, lo que, a su juicio, evidencia una desproporción en las obligaciones financieras.
Revocación de decisiones previas
Con la orden firmada en 2025, la Casa Blanca anuló la carta presidencial enviada en enero de 2021 al secretario general de la ONU, que había revertido la notificación de retiro presentada en julio de 2020. De esta forma, Washington volvió a expresar formalmente su intención de abandonar la organización.
Desde entonces, el secretario de Estado suspendió las negociaciones sobre el Acuerdo de Pandemias y las reformas al Reglamento Sanitario Internacional, que dejaron de ser vinculantes para Estados Unidos.
Advertencias desde Ginebra
La OMS reaccionó con preocupación. El 13 de enero de 2026, su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó que la decisión representa un riesgo tanto para Estados Unidos como para la comunidad internacional.
“Esta retirada es una pérdida para Estados Unidos y para el resto del mundo”, señaló desde la sede del organismo en Ginebra. Añadió que Washington se beneficia de múltiples programas de la OMS, especialmente en materia de seguridad sanitaria, y advirtió que ningún país puede protegerse plenamente sin cooperación internacional.
El consejero jurídico principal de la OMS, Steve Solomon, recordó que desde 1948 Estados Unidos se reservó el derecho de abandonar la organización, siempre que cumpliera dos condiciones: notificar con un año de anticipación y estar al día en sus cotizaciones.
No obstante, indicó que Washington mantiene retrasos correspondientes a 2024 y 2025, por lo que los Estados miembros deberán analizar si el retiro cumple plenamente con los requisitos financieros. El organismo no precisó el monto exacto de la deuda.
Con la salida ya consumada, se abre un nuevo escenario para la cooperación sanitaria global, marcado por la ausencia de uno de los principales actores históricos del sistema internacional de salud.
