Magistrada en apuros
Poco a poco, va saliendo la verdad de lo que está detrás de la embestida de la magistrada Margarita Concepción Espinosa Armengol en contra de su presidente, electo por el Senado, Oswald Lara Borges: su apuro – y preocupación- por justificar los 34 millones de pesos que presuntamente habría malversado durante su gestión como presidenta del Tribunal Electoral de Tabasco (TET) que ya indaga el Órgano Superior de Fiscalización del Estado (OSFE).
La magistrada que está a diez meses de finalizar su período que por cierto extendió casi dos años y medio más de manera ilegal (de octubre del 2021 que fue electa al 2025, cuando debió retirarse en el 2022) lo que busca con su demanda por presunta violencia de género es distraer, ¿ y negociar?, de las pesquisas que realiza en su contra el OSFE que solicitó su comparecencia para que responda por los señalamientos.
De hecho, el pasado 13 de enero que fue citada por el OSFE para que aclare el destino de los 34 millones que no aparecen presuntamente sustentados, pero sí gastados, la magistrada no acudió y en su lugar envío a su representante legal y a su esposo que nada tiene que ver con el tema.
Entre otros rubros, trascendió en la información que circila en medios de comunicación, que supuestamente la magistrada cuando fue presidenta del Tribunal Electoral simuló el pago de capacitaciones, de presuntas obras y otras acciones por ahora no precisadas.
Así que por más que intentó generar un ambiente de linchamiento para presentarse como víctima de una presunta violencia de género, en cualquier momento la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación fallará en su contra luego de que quedó demostrado que su denuncia responde a una intención clara de intentar tapar un cúmulo de supuestas irregularidades en el desempeño de su función pública, su falta de compromiso laboral y ética profesional.
