ISSET, quebranto heredado


La crisis financiera que continúa padeciendo el Instituto de Seguridad Social del Estado de Tabasco, ISSET, puede leerse a través de sus mismos boquetes. Sin embargo, sobresale el hecho de que al menos unos 500 trabajadores y derechohabientes no han podido jubilarse ante la falta de liquidez derivado del quebranto económico que propiciaron administraciones anteriores. Y, además, resalta, el hecho mismo de que el Gobierno de Tabasco ha destinado más recursos para su sostenimiento, como lo señaló recientemente el director del ISSET, Rodolfo Lehmann, en una entrevista radial.
En el mismo orden de ideas está la importancia de la Comisión de la verdad sobre el ISSET, creada en el Congreso de Tabasco, para investigar su fideicomiso y promover así la transparencia en beneficio de los trabajadores, mismos que se quejan de la crisis en este instituto de seguridad social.
En medio de estas lecturas, están las denuncias públicas en contra de exdirectivos del ISSET por su quebranto financiero. En voz de Lehmann, Hilda Santos Padrón, exdirectora del instituto, promovió en su momento cambios al sistema de pensiones y con ello se benefició pues recibe un pago mensual alto, sin contar los 9 millones de pesos que recibirá derivado de una demanda que la Granierista presentó en contra de la misma institución.
Grosso modo: es evidente que los quebrantos actuales no solo en el ISSET sino en otros frentes, son herencias que recibió el gobernador Javier May y que proceden de administraciones que encabezaron Manuel Andrade, Andrés Granier, Arturo Núñez, Adán Augusto López Hernández y Carlos Manuel Merino Campos, y son estos mismos grupos que están detrás del golpeteo político en contra del presente gobierno, precisamente porque ven amenazados sus intereses.
Lehmann fue claro en su disertación al recordar que solo un exdirector buscó erradicar estas “prácticas inmorales”, pero le fue imposible porque no halló el respaldo institucional. Ahora, la presente administración del ISSET debe surfear para librar el oleaje. Por ejemplo: el pagar pensiones mensuales -a raíz de aquellas modificaciones al sistema de pensiones- de 130 mil pesos mensuales cuando antes estas eran de 60 mil pesos en los mismos casos, los cuales superan un centenar; el contener el déficit anual superior a los mil 300 millones de pesos, igualmente herencias de gobiernos pasados que cometieron abusos en el manejo de los recursos propios. Si bien se necesitan 3 mil 200 millones anuales para el pago de 16 mil pensionados, dijo en la entrevista radial, solo logran juntar mil 700 millones, lo que se traduce en un déficit de mil 300 millones de pesos. Por ello, resulta trascedente la primera acción de rescate de parte del gobernador May, quien a fines de 2024 destinó recursos para hacerle frente al pago de pensiones. Solo así se cubrieron los pagos de fin de año.
En este marco, el Congreso de Tabasco continúa al tanto de las investigaciones en torno al ISSET a través de la Comisión de la verdad. Al respecto, el diputado pevencista, Miguel Moheno Piñera, confirmó que hay más de un centenar de casos de exfuncionarios públicos, enlistados -al igual que Santos Padrón- entre quienes perciben mensualidades altas a través del pago de pensiones. Lo anterior aclara el panorama de cómo estos “exservidores” se valieron de su poder para asegurar el retiro. En este sentido, es necesario no quitar el dedo del renglón.